«Transformamos el futuro de Asturias»

Algunos de los participantes con sus robots. /  AURELIO FLÓREZ
Algunos de los participantes con sus robots. / AURELIO FLÓREZ

200 centros educativos se dan cita en el Luis Adaro para contrastar sus conocimientos de robótica

JOSÉ LUIS RUIZ GIJÓN.

2.500 alumnos de todos los niveles acuden este fin de semana al recinto ferial Luis Adaro para participar en una competición de robótica. Comienzan construyendo con piezas de Lego distintos vehículos y robots, para después diseñar su movimiento a través de un lenguaje de programación simplificado en bloques, muy visual. «Así empiezan a comprender la lógica de la programación desde infantil. Aquí estamos empezando la transformación del futuro de Asturias», explicó Antonio Rodríguez, director de Robotix.

Los niños lo van aprendiendo sin darse cuenta porque forma parte de un juego. «Nosotros les decimos 'hoy tienes que construir un robot que avance hacia la pared y se detenga antes chocar'. Y con un sensor de proximidad, lo hacen». A medida que van avanzando, los bloques visuales se van convirtiendo en texto y «de una manera natural» empiezan a comprender y a saber escribir líneas de código. «Los 70 valores clave que tiene cualquier lenguaje de programación ellos ya saben utilizarlos y le perdieron el miedo», afirmó Rodríguez.

Durante todo el fin de semana, la empresa Robotix organiza en el recinto ferial un campeonato entre todos los chavales de los 200 centros de Asturias, Galicia y Cantabria que han participado en el proyecto. También hay exposiciones de robótica, impresión en 3D, un scalextric robotizado, realidad virtual o un sorteo de un fin de semana con un Tesla entre otras muchas actividades.

El futuro es ahora

Con horario de mañana de diez a dos y de cuatro a ocho de la tarde y con entrada gratuita, cualquiera puede ver lo que se cuece entre los programadores más jóvenes de la comunidad. «Es la séptima edición de este encuentro y animamos a todos a que enseñen a sus hijos a programar porque esto no es el futuro, es el presente», aseguró Antonio Rodríguez.

La empresa Robotix imparte clases de programación por todos los colegios que lo deseen y en todos los niveles educativos. «El problema que tienen los centros es que montar un aula de robótica les cuesta entre 25.000 y 50.000 euros. Nosotros, por un precio súper reducido, les llevamos un aula móvil y así los niños pueden aprender a programar con un método muy muy sencillo». Según Antonio Rodríguez, todo el mundo debería saber programar. «Todos los países avanzados están enseñando a programar en los colegios, desde muy pequeños. En España no lo hacemos porque cada comunidad autónoma decide qué es más importante».