La unidad de insuficiencia cardiaca de Cabueñes reduce los reingresos y las urgencias

Profesionales del Área Sanitaria V galardonados con los Premios de Calidad 2018. /  FOTOS: PAÑEDA
Profesionales del Área Sanitaria V galardonados con los Premios de Calidad 2018. / FOTOS: PAÑEDA

Recibe el galardón 'Eficiencia en el uso de los recursos' del Área V durante los XIV Premios Plan de Calidad de Cabueñes

LAURA FONSECA GIJÓN.

La insuficiencia cardiaca es un problema de salud pública de primer orden, «que conlleva mal pronóstico, alta tasa de mortalidad, hospitalización y deterioro de la calidad de vida». Se estima que en el Área Sanitaria V, que engloba a Gijón, Carreño y Villaviciosa, hay al menos 11.000 personas afectadas. En la sanidad pública solo hay dos unidades específicas: una está en el HUCA, donde nació hace décadas al amparo de los trasplantes de corazón. La segunda está en Cabueñes; es mucho más reciente, ya que fue creada en julio de 2017.

Con apenas año y medio de andadura, la unidad de insuficiencia cardiaca de Gijón acaba de recibir el galardón 'Eficiencia en el uso de los recursos', en el marco de los XIV Premios Plan de Calidad del Área Sanitaria V. Una de las autoras del trabajo, la cardióloga Berta Vega, explicó ayer, durante la presentación de los resultados, que la entrada en servicio de esta unidad repercutió de manera positiva en los enfermos, ya que redujo «tanto la tasa de reingresos como las visitas a urgencias».

En esta unidad, el personal médico y de enfermería trabaja de forma «muy coordinada», detalló el jefe de Cardiología, Eduardo Segovia. Los facultativos son los que pautan las indicaciones a los pacientes, pero son las enfermeras las que «tutelan cómo se va desarrollando el tratamiento y también las que dan indicaciones de cultura sanitaria, desde qué tienen que comer al tipo de vida que deben llevar, etcétera». El servicio dispone, a su vez, de un teléfono para poder consultar dudas con los especialistas.

Recuerdo a Carmen Álvarez

Además de la unidad de insuficiencia cardiaca, otros servicios también resultaron premiados. El galardón de Calidad Asistencial, adelantado por EL COMERCIO, fue para un equipo de enfermeras liderado por Anaí Izaguirre por un programa de mindfulness y autocuidados para procesos de ansiedad y depresión. El de Continuidad Asistencial fue para Oftalmología de Cabueñes y Jove, el de Seguridad Clínica se lo llevó un trabajo sobre hemodiálisis y el de Ética Asistencial Mariano Lacort recayó en un proyecto sobre la humanización en Urgencias que se concedió a título póstumo a la enfermera Mari Carmen Álvarez Baza, fallecida el pasado septiembre. Hubo a su vez tres menciones especiales: para pediatría por su iniciativa 'Un hospital de cuento, otro para la unidad de hemodiálisis por un trabajo sobre tratamiento a domicilio y el tercero para el área de mantenimiento, por lograr un ahorro energético de 120.000 euros en un año.

La jornada de calidad, celebrada en el marco de los 50 años de Cabueñes, contó con la participación del exconsejero de Sanidad del País Vasco, y exasesor de Obama, Rafael Bengoa, quien ofreció una conferencia magistral en la que abogó por huir del trabajo fragmentado y avanzar hacia la nueva tendencia: «Crear trayectorias de enfermedad para cada paciente». Bengoa indicó que en los hospitales americanos «han contratado 70 ingenieros para diseñar estos flujos».