«En urgencias tiene que haber personal y la única forma es centralizándolas»

Begoña Martínez, en el centro de salud Severo Ochoa, donde se encuentra la gerencia. /DANIEL MORA
Begoña Martínez, en el centro de salud Severo Ochoa, donde se encuentra la gerencia. / DANIEL MORA

Begoña Martínez Argüelles, directora de Atención Sanitaria del Área V: «Si no hay profesionales para atender los Puntos de Atención Continuada, nos pasaría como en Galicia, donde un avilesino falleció esperando ser atendido»

EUGENIA GARCÍA GIJÓN.

Diagnosticada de cáncer en el año 2010, Begoña Martínez Argüelles (Gijón, 1967) es médico y paciente. Como tal, entiende ambas caras del sistema sanitario, que asegura debe transformarse con los tiempos. Fue gerente del Hospital San Agustín cuando éste adquirió la categoría de universitario y coordinadora de Calidad del Sespa. Desde el pasado abril es directora de Atención Sanitaria del Área V.

-Lleva ya cuatro meses en el cargo. ¿En qué puntos se debe trabajar para mejorar la calidad asistencial?

-Debemos intentar adaptarnos a la sociedad. Tenemos una población envejecida, los jóvenes manejan otro tipo de herramientas, los propios recursos humanos del área están envejecidos y con estas reglas y herramientas tenemos que intentar atender a la población de la mejor manera posible.

-¿Cómo?

-Lo más importante es conseguir la continuidad asistencial, hacer real aquello de que el paciente esté dentro del sistema. No tenemos por qué tener compartimentos estancos de Atención Primaria, Hospitalaria... Hemos de ser capaces de adaptarnos a que el paciente sea el importante en el proceso, con más llamadas y un mayor aprovechamiento de instrumentos como la consultas 'online'.

-¿Algo más?

-Hasta ahora poníamos a las personas la etiqueta de enfermedad crónica, lo cual afecta desde un punto de vista personal. Tenemos que pasar de ser enfermos a ser personas con una patología, un contratiempo o dificultad. Dejar de vivir condicionados por la enfermedad, que tiene que formar parte de la vida rutinaria.

-Es lo que se llama la humanización del trato.

-La gerencia del área tiene en marcha un proyecto para trabajar la experiencia del paciente desde múltiples puntos de vista. Los profesionales sanitarios hemos trabajado mucho la técnica pero ahora tenemos que cuidar la empatía, algo complicado porque día a día convivimos con muchos problemas de las personas, más allá de los sanitarios, y empatizar, a menudo, hace que sufras por todos ellos. De ahí la vocación.

-¿Usted es médico vocacional?

-Quería ser médico o directora de orquesta. Lo curioso es que, al final, en cierto modo, soy también lo segundo, porque llevar cualquier equipo de trabajo se trata de eso.

-Aún no hemos hablado de las listas de espera. ¿Cómo lleva esa partitura?

-Creo que la línea que lleva la gerencia de los últimos tres años es muy positiva y aunque todavía hay mucho que hacer somos optimistas. Las listas de espera han de trabajarse de forma conjunta entre hospital y Atención Primaria, que tiene que ser cada vez más resolutiva, tener capacidad para hacer pruebas y evitar derivar a un facultativo de especializada, así como eliminar las cosas que no tengan valor. En octubre, por ejemplo, pondremos en marcha el 'screening' de cáncer colorrectal -me hace mucha ilusión- para el que Primaria y los servicios de Digestivo del Hospital de Jove trabajarán juntos.

-Pero aunque se hayan eliminado las demoras superiores a seis meses, hay más pacientes en espera para una operación que antes.

-Cuando eres clínico te preocupa el paciente que está muy grave. Ahora mismo para entrar en lista hay pacientes preferentes y otros que van por vía normal. No hay otro criterio de priorización y, tal y como están organizadas las cosas, no hay capacidad para modificar esa situación. Esto requeriría que una reflexión acerca de cómo está la cartera de servicios y cuáles son los plazos, e igual que tenemos claro que una consulta preferente hay que verla en máximo un mes tendríamos que tener otros criterios, más allá de los clínicos, para adecuar los tiempos a la necesidad real de la persona y la intervención.

-La escasez de profesionales...

-Es un problema importante. Las bolsas de empleo están agotadas, a pesar de que estamos haciendo contratos anuales renovables. Aunque estamos cubiertos, de cara a las próximas jubilaciones estamos intentando atraer a médicos que se fueron hace años. El problema es que, por edad, no hacen guardias. De 167 facultativos, solo 50 hacen Atención Continuada. Tenemos que cambiar la forma de gestionar y hacer planificación de los recursos.

-Los médicos protestan por la alta presión asistencial.

-Aquí hay una mayor presión asistencial y en otras partes de Asturias es mucho menor, pero no por ello sus habitantes merecen una peor asistencia. Es alta, sí, pero no tanto en comparación con otras regiones: el jueves, la media de pacientes en Atención Primaria varió entre 23 y 36.

-¿La movilidad por razón de servicio es...?

-Absolutamente necesaria.

-Los Puntos de Atención Continuada (PAC) están saturados.

-En Atención Primaria de mañanas, aunque sabemos que tienen más trabajo, no estamos detectando problemas graves. En cuanto a los PACs, tenemos que tener claro que ven urgencias y emergencias y lo más importante es tener personal para atenderlas para que no nos pase lo que ocurrió en Galicia, donde un avilesino falleció esperando ser atendido. Si tienes once puntos de atención continuada a lo mejor tienes que tener tres equipos por centro, aunque no hagan nada el resto del día. Donde ponga 'urgencias' tiene que haber personal, y la única manera de conseguirlo es centralizándolas. Eso sí, debemos reflexionar y acudir solo cuando realmente se necesita.

-La reorganización de los centros de salud fue rechazada con rotundidad por los vecinos.

-Es un tema que excede mi capacidad de decisión. No voy a entrar ahí.

Más entrevista

 

Fotos

Vídeos