Validan el matrimonio de la farmacéutica de Gijón y el santero tras nueve años anulado

Camilo P. V., durante uno de los juicios, en 2015. / CITOULA
Camilo P. V., durante uno de los juicios, en 2015. / CITOULA

La Audiencia considera que Carmen Represa, que murió en su noche de bodas, en 2009, se casó en plenas facultades y sin que hubiese ilegalidad

OLAYA SUÁREZ GIJÓN.

Giro inesperado en el caso de la farmacéutica de La Arena y el santero cubano. La Audiencia Provincial de Asturias ha dado por válido, nueve años después, el matrimonio entre Camilo P. V. y Carmen Represa, fallecida en La Habana, en su noche de bodas, el 23 de enero de 2009. Ese casamiento fue considerado nulo por la Administración española, lo que puso en marcha un sinfín de juicios al hombre, acusado de estafa por, supuestamente, vender propiedades de la difunta que le serían luego embargadas por Hacienda a sus nuevos propietarios al no haber hecho el cubano frente a sus obligaciones fiscales.

Ahora la Justicia le da la razón y considera que es viudo de todo derecho. «Es cierto que concurren datos singulares, no habituales en la celebración de un matrimonio, a los que se añade la desgraciada circunstancia del fallecimiento inmediato tras el enlace del cónyuge español que se había desplazado a La Habana para contraer matrimonio. Pero no se dan en este supuesto ninguno de los datos o indicios de simulación matrimonial, sino todo lo contrario: medió una relación prolongada en el tiempo, comprensiva de convivencia antes de celebrar el matrimonio, plena confianza en el otro consorte, además del afecto que se infiere en los datos objetivos como haberle designado meses antes heredero universal y otorgar a su favor un poder general amplísimo», recoge la sentencia.

Respecto «a la diferencia significativa de edad -treinta años-, tampoco dice nada por sí sola acerca de la autenticidad y realidad del consentimiento, por lo que es un dato que no puede utilizarse, de ningún modo, para inferir nada al respecto, salvo que concurra con otras circunstancias de desconocimiento y falta de relación personal».

Importante patrimonio

La farmacéutica Carmen Represa era titular de un importante patrimonio, que comprendía numerosos inmuebles, fondos de inversión, participaciones en una sociedad, saldos bancarios y el propio negocio de la farmacia del barrio de La Arena. Murió sin descendientes. Comenzó una relación con Camilo en 1998 en un viaje a Cuba y durante los primeros años protagonizaron idas y venidas e incluso denuncias. La mujer lo denunció por una presunta estafa de 300.000 euros. «Me robaron cuanto pudieron y lograron convencerme para que, en un principio, pensase que las cosas que me faltaban se las habían llevado los espíritus», explicaba la propia farmacéutica a EL COMERCIO en 2007. «Iba de que sabían echar las conchas y ni sabía...», lamentaba ella. Luego vino la reconciliación, el matrimonio, el fallecimiento y el periplo judicial para el viudo, al que ahora la justicia le ha dado la razón. Los herederos de la mujer, sus sobrinos, podrían recurrir la resolución judicial.

 

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