Gamberrismo en las fuentes de Gijón

La fuente de Pelayo, llena de espuma./E. C.
La fuente de Pelayo, llena de espuma. / E. C.

Las de Pelayo y la confluencia de la avenida de El Llano con Pablo Iglesias han aparecido llenas de espuma

Marcos Moro
MARCOS MOROGijón

Dos fuentes ornamentales públicas rebosantes de espuma de detergente en cuatro días en Gijón. Ese es el reguero de vandalismo que ha dejado su huella en las fuentes de Pelayo, en la plaza del Marqués, y en los estanques que se encuentran en la confluencia de la avenida de El Llano con Pablo Iglesias.

No es la primera vez que las fuentes de la ciudad, muy mermadas en número desde que se estropeó la de la plaza del Carmen, amanecen cubiertas de espuma consecuencia de alguna acto de protesta o de alguna diversión nocturna tipo despedida de soltero salida de madre. Ninguna de las fuentes saboteadas se utiliza para consumo público afortunadamente ni, en principio, hay peligro de que alguna mascota beba de ellas.

La ordenanza de convivencia ciudadana, conocida por su aplicación para combatir el botellón, prevé sanciones por el uso indebido de fuentes y estanques. En esta ocasiones, al parecer, aún no se ha podido dar con los autores del desaguisado, pero la Policía Local lo está investigando.