Los vecinos claman contra la polución

Los vecinos claman contra la polución
Nube generada ayer minutos antes de las nueve de la mañana que provocó el malestar vecinal. / JOSÉ SIMAL

Una nueva nube contaminante sobre la ciudad intensifica las protestas en los barrios

PABLO SUÁREZ GIJÓN.

Una mañana más, la ciudad volvió a amanecer contaminada. La densa nube negra que cubría el horizonte gijonés dejaba patente que, de nuevo, los límites de polución volvían a ser superados y evidenciaba una situación que los vecinos hace tiempo que consideran «insoportable». La zona más afectada era de nuevo El Lauredal, donde la estación móvil arrojaba unos parámetros de micropartículas Pm10 que triplicaban los umbrales de contaminación, con hasta 154 microgramos por metro cuadrado a las nueve de la mañana. «Es tremendo. Una situación gravísima que se produce de continuo sin que nadie haga nada por pararlo», clamaban desde el barrio, donde todas las miradas apuntaban a la industria. «Por la noche hubo un pico de 122 microgramos por metro cúbico. Es un valor muy importante y, por desgracia frecuente», añadía la Coordinadora Ecoloxista d'Asturies en la reunión mensual ordinaria de la Plataforma contra la Contaminación de Gijón, celebrada precisamente ayer en el Ateneo Obrero de La Calzada.

Desde los barrios, afrontan el problema con desesperación. «Si no se atacan las fuentes de contaminación siempre van a seguir ocurriendo este tipo de situaciones. Se está dañando la salud de la población», aseguraban. «Estos datos demuestran que las denuncias vecinales tenían toda la razón del mundo. La contaminación está dejando una huella muy preocupante en la salud de los gijoneses. Luego dirán que no lo advertimos», consideraba ayer el presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos (FAV), Adrián Arias, quien ya anuncia acciones de protesta para las próximas semanas.

Mientras todo esto sucedía, el MUPI de la avenida del Príncipe de Asturias, en pleno corazón de la zona oeste de la ciudad, reflejaba ayer a las cuatro y media de la tarde: «Calidad del aire: muy buena».

Sin sanciones

Por otro lado, la Coordinadora Ecoloxista d'Asturies denunciaba ayer que el Principado haya decidido no abrir ningún expediente sancionador a Arcelor por la gran nube contaminante registrada el pasado lunes 14 de enero y que provenía de las instalaciones que la compañía tiene habilitadas en Veriña. «Los vecinos llevan décadas sufriendo este problema. Parece que el Gobierno de Asturias no se entera de que todos los días respiramos», afirman en un comunicado quienes acusan al Ejecutivo de Javier Fernández de «esconder» los datos de las estaciones que peores resultados reflejan.

«A nuestro juicio está habiendo incumplimientos de la autorización ambiental que no se están investigando», denuncian.