Vecinos urgen controlar la velocidad en la avenida del Llano ante Los Pericones

Un nutrido grupos de usuarios de Los Pericones, junto al paso de peatones de la avenida del Llano a la altura de Río Nalón. / CAROLINA SANTOS
Un nutrido grupos de usuarios de Los Pericones, junto al paso de peatones de la avenida del Llano a la altura de Río Nalón. / CAROLINA SANTOS

Consideran «un grave problema de seguridad» la cercanía del parque infantil a la calzada en una de las pocas entradas a la ciudad que carece de radar fijo

ÓSCAR PANDIELLO GIJÓN.

Los habituales de Los Pericones, y en especial las familias que acuden al parque infantil con sus hijos, han decidido plantarse ante lo que consideran un «grave problema de seguridad» en la zona. En concreto, se refieren al tráfico que entra en la ciudad desde la autovía por la avenida del Llano. Pese a que al entrar en el núcleo urbano ya se delimita la velocidad a 50 kilómetros por hora, son muchos los vehículos que entran «pasados de revoluciones» en dirección al centro de la ciudad.

La situación, más allá de los peligros que conlleva para los propios conductores, afecta desde hace meses a los usuarios del parque, que ven como la proximidad de la carretera con la zona verde ha puesto en peligro en varias ocasiones a menores, ciclistas o mascotas. «Uno de los peligros más claros está en el paso de peatones que une el parque con la calle río Nalón. El semáforo va con botón, por lo que suele estar abierto para los coches y por lo tanto son pocos los que circulan a 50 kilómetros por hora», sintetiza Ana Otero, una de las madres afectadas.

Los juegos infantiles, al estar situado a escasos metros de la carretera, obligan a los padres a estar «alerta y vigilantes» para evitar cualquier desgracia. «Ya hemos tenido bastantes sustos. Hace unas semanas dos niñas estaban corriendo y jugando por el parque y por poco no invaden la carretera. Un hombre que estaba corriendo las cogió de milagro», explica Otero.

Badenes y más árboles

Aunque la avenida del Llano es uno de los pocos accesos a la ciudad que no cuenta con un radar fijo, los usuarios del parque reclaman «medidas urgentes» de otra índole para garantizar la seguridad en la zona. Algunas de las ideas que plantean desde este colectivo pasan por la colocación de «dos o tres badenes» en la calzada, una regulación semafórica «normal y no basada en la afluencia de peatones» o la instalaciones de más árboles y setos que delimiten de forma clara la separación entre parque y carretera.

Otras dos zonas que necesitan una revisión, según estos usuarios del parque, son los semáforos que unen el parque con Pintor Manuel Medina y Gaspar García Laviana. «Son cuatro carriles y el verde para los peatones no dura nada. Estás a la mitad del camino y ya se empiezan a oír los motores para que te des prisa. No puede ser», denuncia.

 

Fotos

Vídeos