Los vecinos rechazan la concentración de las urgencias en cuatro centros de salud

Sala de espera de urgencias en el centro de salud Puerta de la Villa. /PALOMA UCHA
Sala de espera de urgencias en el centro de salud Puerta de la Villa. / PALOMA UCHA

Consideran que esta medida, planteada por los médicos, «provocaría aún mayor presión asistencial» en Atención Primaria

EUGENIA GARCÍAGIJÓN.

La Federación de Asociaciones de Vecinos se opone frontalmente a la concentración de las urgencias en cuatro centros de salud. Es una de las medidas planteadas tanto por los dieciséis coordinadores del Área Sanitaria V, que abarca Gijón, Carreño y Villaviciosa, como por el sindicato médico Simpa y el Colegio Oficial de Médicos para paliar las consecuencias derivadas de la falta de facultativos.

Según un comunicado remitido por los vecinos, la propuesta de reorganización de puntos de atención continuada «no puede pasar en ningún caso por reducir o fusionar centros». Ya el pasado verano, esta medida fue rechazada de manera unánime por las entidades vecinales que componen la Federación de Asociaciones de Vecinos, que paralizaron el intento del entonces gerente, Miguel Rodríguez, de cerrar los centros de salud de El Natahoyo, Severo Ochoa, Contrueces, El Coto, Laviada, Perchera y Roces-Montevil en horario de tarde para concentrar la atención vespertina en los dispositivos de La Calzada, El Llano, Puerta de la Villa y El Parque-Somió. Para el entonces gerente, esa era «una medida necesaria» para mejorar la asistencia sanitaria y advertía de que «en algún momento tendremos que volver a plantear esta cuestión». No ha sido un gerentes, sino los propios médicos quienes ahora vuelven sobre esta propuesta, opción que nuevamente cuenta con la firme oposición de los vecinos.

«Lejos de solucionar el problema, esa medida provocaría mayor presión asistencial con una concentración más elevada al cerrarse puntos de atención», justifican en su comunicado. Asimismo, consideran que «se perdería cercanía y proximidad para una media de pacientes de avanzada edad, muchos con problemas de movilidad». Según la federación vecinal, «lejos de ampliar personal, llegaría a reducirse más», y cita una encuesta realizada el pasado año para argumentar que «ocho de cada diez pacientes consideran esta medida mala o muy mala».

Los vecinos, eso sí, se unen al clamor de los facultativos al considerar «crítica» la situación de falta de personal.