«Volveré para verlo otra vez»

El público fotografía los detalles del nacimiento de la Asociación Belenista de Gijón en el Antiguo Instituto. / JORGE PETEIRO
El público fotografía los detalles del nacimiento de la Asociación Belenista de Gijón en el Antiguo Instituto. / JORGE PETEIRO

El belén de Jovellanos convence al público. Más de 2.000 personas acuden en un solo día a ver el nacimiento

ÁNGELA RODIL GIJÓN.

Más de dos mil personas pasaron ayer por el Antiguo Instituto para visitar el belén monumental ubicado en la sala 1 del centro. Sin duda, una de las citas favoritas de la navidad gijonesa que no ha dejado indiferente a nadie.

Este año, la Asociación Belenista de Gijón sorprendió con un nacimiento inspirado en el cuadro 'Vista de San Lorenzo y del Campo Valdés', regalo de Mariano Ramón Sánchez a Jovellanos, en el que Gijón es el protagonista de esta estampa.

Ya su inauguración, el pasado miércoles, se constató el tirón de esta recreación. Una multitud aguardaba a la entrada del Antiguo Instituto para descubrir en primera instancia el magnífico belén que la asociación tenía preparado. Con un total de 324 personas que visitaron este nacimiento en su primera hora de apertura al público.

El jueves, día de la Constitución, el Antiguo Instituto únicamente abrió por la mañana. Aún así, 600 personas se acercaron curiosas para descubrir el belén de Jovellanos. «El belén monumental del año pasado logró las 30.000 visitas totales, sin duda es siempre la exposición más visitada del año. El resto de muestras suelen tener una media de entre sesenta o setenta visitas diarias». Y el belén de este año está superando incluso a los de ediciones anteriores.

En esta ocasión, con motivo del 60 aniversario de la asociación y la concesión de la Medalla de la Plata de Gijón decidieron hacer «algo muy especial, muy trabajado para agradecer a todos los gijoneses su cariño durante estos años», explicaron.

Por ello, este año está causando especial curiosidad hacia los visitantes ver con sus propios ojos cómo era el Gijón de Jovellanos. «Hay un cambio del Gijón de aquel entonces al de ahora, es magnífico», destacaron varios visitantes.

Muy sorprendidos también porque el portal de belén se presente en un pecio y no en un pesebre. Todo ello al borde de la mar, a pie de la rampa frente a la capilla de San Lorenzo. «Aún no he visto a alguien al que no le haya fascinado», destacaba Clara García. De hecho, son muchos quienes repiten. Segundo Fernández será uno de ellos: «Yo voy a volver para verlo en detalle, sin lugar a dudas».

El belén permanecerá expuesto hasta el 7 de enero para todos aquellos que se animen a descubrir cómo era el Gijón de 1796, el de Jovellanos.

 

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