México despliega al Ejército para prevenir un boicot a las elecciones

Soldados del Ejército mexicano en Oaxaca./
Soldados del Ejército mexicano en Oaxaca.

La jornada de este domingo será una prueba de fuego para el compromiso de Peña Nieto de un 'México en paz', bandera con la que devolvió el poder al Partido Revolucionario Institucional tras 12 años en la oposición

COLPISA / AFPméxico d. f.

El Gobierno mexicano ha desplegado un operativo militar y policial para proteger las elecciones locales y legislativas de este domingo, amenazadas en algunos puntos del sur del país por el intento de boicot lanzado por un movimiento de maestros. El Gobierno "ha puesto en marcha un operativo a nivel nacional con el objetivo de garantizar a los ciudadanos las condiciones que les permitan ejercer su voto", ha señalado el ministerio de Gobernación (Interior) en un comunicado emitido en la noche del viernes.

En los comicios se renovarán los cargos de 500 diputados (cámara baja del congreso federal), los gobernadores de nueve estados y unas 900 alcaldías. Los comicios son un test para el presidente Enrique Peña Nieto, cuyo partido, el PRI, se perfila para mantener la mayoría simple en la Cámara de Diputados.

La jornada también será una prueba de fuego para el compromiso de Peña Nieto de lograr un 'México en paz', bandera con la que devolvió el poder al Partido Revolucionario Institucional (PRI) tras 12 años en la oposición. Cuatro candidatos o precandidatos a cargos electivos han sido asesinados desde marzo sin que se hayan aclarado los motivos de las agresiones.

El ministerio de Gobernación no ha precisado cuántos efectivos del Ejército y la Policía Federal fueron desplegados para proteger los comicios, pero ha señalado que el operativo se enfocará sobre todo en el estado sureño de Oaxaca. En la región los maestros llevan cinco días consecutivos de fuertes protestas.

Protestas de los docentes

Entre otras acciones, los docentes tomaron todas las oficinas electorales del Estado, quemaron miles de papeletas, bloquearon un centro de distribución de la petrolera estatal Pemex desatando una escasez de gasolina en la zona y el viernes incluso sitiaron los accesos a una central hidroeléctrica de la estatal Comisión Federal de Electricidad.

La Coordinadora de Trabajadores de la Educación (CNTE), una facción disidente del sindicato nacional a la que pertenecen estos maestros, exige para frenar el boicot la derogación de la reforma educativa del gobierno de Peña Nieto, a la que acusan de arrebatarles derechos laborales.

Este sábado, unos 1.500 elementos de las fuerzas federales han llegado a Oaxaca, sumándose a los 3.000 policías locales que fueron desplegados expresamente para garantizar la seguridad durante las elecciones. Esta estrategia ha provocado que los maestros desalojaran la mayoría de las sedes electorales y las instalaciones de Pemex y empezaran a aglutinarse en la plaza principal de la ciudad de Oaxaca, capital estatal.

Provisión de combustible

"De manera provisional hemos hecho un repliegue táctico mientras concluye nuestra asamblea estatal", ha dicho a la prensa Otaki Toledo, un portavoz de los docentes, que ha asegurado que aún "se valora la posibilidad de continuar con el boicot a las elecciones". En tanto, las fuerzas federales custodian camiones cisternas cargados con gasolina para iniciar el abasto a las estaciones de servicio, mientras cientos de automovilistas esperan desde la noche del viernes esperando poder comprar el combustible.

Los disturbios se han extendido a otros estados del sur del país, como Chiapas y Guerrero que, con Oaxaca, son los más pobres y conflictivos de México. En el apartado y montañoso pueblo de Tixtla (Guerrero), compañeros y familiares de los 43 estudiantes desaparecidos y presumiblemente asesinados en la cercana Iguala en septiembre pasado, realizaban retenes en las carreteras, decomisando propaganda política.