La FARC denuncia un plan para asesinar a sus dirigentes

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos (c), habla junto a miembros de su gabinete ministerial hoy, martes 30 de agosto de 2016. /Efe
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos (c), habla junto a miembros de su gabinete ministerial hoy, martes 30 de agosto de 2016. / Efe

El partido surgido de la antigua guerrilla cifra en 80 los excombatientes y familiares que han muerto desde la firma del acuerdo de paz

MILAGROS LÓPEZ DE GUEREÑOLa Habana (Cuba)

La Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, el partido político surgido de la exguerrilla colombiana FARC y que mantiene las mismas siglas, denunció hoy en un comunicado «el inicio» en Colombia de un «plan criminal» para atentar contra sus dirigentes políticos y pidió una «reunión de emergencia» con el presidente Iván Duque. Según puntualizó el partido, cerca de 80 exguerrilleros y familiares han sido asesinados desde que se firmó el acuerdo de paz.

La reunión que quieren con el sucesor de Juan Manuel Santos tendría el fin «de exponer personalmente nuestras preocupaciones y escuchar su opinión frente a esta grave situación; es necesario evaluar conjuntamente todo lo referido a las garantías y medidas de seguridad para nuestro partido y sus militantes», consta en la nota firmada por el Consejo Político Nacional del partido.

Según la FARC, sus miembros han sido informados de que la Policía detectó planes de atentados, el primero de los cuales se ejecutó contra Fancy Urrego (Erika Montero) el pasado domingo. Cuando la integrante del Consejo Político Nacional salía de su domicilio en Medellín, cuatro hombres que se movían en dos motos «dispararon a la dirigente», pero el fuego fue repelido por sus escoltas y no hubo «consecuencias que lamentar».

La gravedad de la situación lleva a la FARC a exigir «del Gobierno y el Estado colombiano, mayor celeridad en el esclarecimiento de estos hechos y de todos los que se han cobrado la vida de militantes y familiares del partido, así como todas las garantías para el ejercicio de nuestra actividad política, tal como fue pactado en el acuerdo de paz».

Presencia internacional

La ONU evalúa la implementación del acuerdo de paz firmado en La Habana el 26 septiembre de 2016, que poco después, el 2 de octubre, fue rechazado en referéndum por el pueblo colombiano. A pesar de ello, el 24 de noviembre del mismo año fue ratificado, con modificaciones, por el entonces presidente del país, Juan Manuel Santos, y por Rodrigo Londoño, jefe de la aún guerrilla de las FARC.

Sin embargo, la presencia de la misión de Naciones Unidas en el país no ha podido parar la oleada creciente de asesinatos -ya son cerca de 200- de líderes sociales, defensores de derechos humanos, de la tierra y el medio ambiente en estos dos años. Una de las últimas víctimas mortales fue María Caicedo, de 62 años, a la que hombres armados la sacaron por la fuerza de su casa el pasado 27 de octubre. Además, maltrataron a sus dos hijas y las dejaron atadas y amordazadas.

El cuerpo de Caidedo apareció un día después cerca de su casa. Duque condenó el asesinato: «Yo quiero decirles que tengo dolor por esa situación y que vamos a hacer todo lo que sea necesario para que no quede ese crimen ni ningún otro en la impunidad y que podamos capturar a los que están detrás de ese homicidio».

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