La junta militar tailandesa pone en marcha una reforma electoral

El general Prayuth Chan Ocha. /
El general Prayuth Chan Ocha.

Incluirá investigaciones y sanciones a los grupos que hayan incurrido en fraude

AGENCIASBANGKOK

La junta militar que gobierna Tailandia desde el pasado 22 de mayo ha anunciado que ha puesto en marcha una reforma electoral que incluirá investigaciones y sanciones a los grupos que hayan incurrido en fraude electoral, un anuncio que llega después de que el líder de este órgano, el general Prayuth Chan Ocha, asegurara que las próximas elecciones tendrán lugar a finales de 2015.

Lideradas por el general Prayuth, que es el jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, las Fuerzas Armadas tailandesas se hicieron con el poder el pasado 22 de mayo, tras seis meses de manifestaciones en las calles de Bangkok en contra del Ejecutivo liderado por el partido Pheu Thai y Yingluck Shinawatra, a la que el Tribunal Constitucional obligó a dimitir por abuso de poder el 7 de mayo.

El ministro permanente de Defensa, Surasak Kanchanarat, ha explicado que la reforma de los partidos políticos, la descentralización del poder y "las investigaciones y las sanciones para los grupos que cometen fraude electoral" son los temas principales de la agenda de la junta militar. "Hablaremos de los obstáculos para las elecciones y de la corrupción", ha afirmado Surasak, en declaraciones a la prensa antes de reunirse este lunes con la Comisión Electoral.

Nueva Constitución

La Junta, que se ha autoproclamado Consejo Nacional para la Paz y el Orden, ha derogado la Constitución y su líder, el general Prayuth, anunció el pasado viernes que en julio habrá una nueva Carta Magna de carácter provisional. El jefe del Ejército explicó entonces que este nuevo texto constitucional permitirá crear un nuevo Gobierno interino en septiembre y poner en marcha una agenda de reformas para elaborar una Constitución definitiva.

En su discurso semanal televisado, el general Prayuth aseguró que las próximas elecciones podrían celebrarse en torno a octubre de 2015. Tanto la Unión Europea como Estados Unidos han reducido sus vínculos diplomáticos con Tailandia a raíz del golpe de Estado. Washington ha pedido a las autoridades militares de Bangkok que cedan el poder a un Gobierno civil y que avancen hacia la celebración de unas elecciones "libres y justas".

Crisis política

El anuncio de reformas electorales realizado por la junta llega después de las demandas de los manifestantes que han protestado contra el Gobierno del Pheu Thai en los últimos meses. Los manifestantes, liderados por el exviceprimer ministros Suthep Thaugsuban, reclamaron una serie de reformas antes de celebrar elecciones.

Los anteriores comicios, celebrados el pasado 2 de febrero, fueron anulados tras el boicot de los manifestantes antigubernamentales, que lograron que muchos centros electorales no abrieran sus puertas. Posteriormente, el Gobierno de Yingluck y la Comisión Electoral, que ha sido acusada por los partidarios de Yingluck de no ser imparcial, no consiguieron acordar una nueva fecha para los comicios.

Yingluck llegó al poder en 2011, tras ganar las elecciones generales. Su hermano, Thaksin Shinawatra, fue primer ministro del país hasta que en 2006 fue derrocado por un golpe de Estado perpetrado por los militares. Dos años después, estando en el exilio, fue condenado por corrupción.

Desde que tomó el poder el 22 de mayo, la junta militar ha puesto en marcha una campaña de purga de los altos cargos gubernamentales relacionados con los hermanos Shinawatra. El pasado viernes, anunció una reforma de la plantilla de funcionarios, cambiando de puesto a diez antiguos aliados de Thaksin, incluido el jefe del Departamento de Investigaciones Especiales, Tarit Pengdith, un cuerpo de seguridad equivalente al FBI.

Este domingo, la junta militar golpista exhibió más de 1.000 armas supuestamente confiscadas a activistas políticos, incluido Jakrapob Penkair, un exministro del Gobierno de Thaksin que ha puesto en marcha un movimiento contra la dictadura militar desde el exilio. En su página de Facebook, Jakrapob ha rechazado estar vinculado con esas armas y ha asegurado que su campaña se basa en la desobediencia civil sin violencia.