El final de un reinado difícil y trágico

El 17 de julio se cumple el centenario del fusilamiento de Nicolás II, el último zar de Rusia

El final de un reinado difícil y trágico
RAFAEL M. MAÑUECOCorresponsal en Moscú

Una vez concluyó su formación militar y con el fin de familiarizarse con sus futuras tareas de Estado, Nikolái Alexándrovich Románov (Nicolás II), empezó a asistir a las reuniones del Gobierno. Tenía tan solo 23 años. Tres años más tarde, en abril de 1894, se celebró la ceremonia de compromiso del futuro emperador con la gran duquesa alemana Alicia de Hesse, que era nieta de la reina Victoria de Inglaterra. Tras convertirse al cristianismo ortodoxo, adoptó el nombre de Alejandra Fiódorovna.

El 20 de octubre de aquel mismo año falleció su padre, el zar Alejandro III, y al mes siguiente, de luto todavía, Nicolás II contrajo matrimonio con Alejandra Fiódorovna en la Capilla Grande del Palacio de Invierno, en San Petersburgo. Aunque la coronación no se produjo hasta el 14 de mayo de 1896, en la Catedral de la Asunción del Kremlin de Moscú.

Durante los festejos, la aglomeración de personas en el Campo de Jodinka provocó una avalancha en la que perdieron la vida más de un millar de personas. Aquella tragedia causó profunda conmoción y, a partir de aquel momento, al zar le pusieron el apodo de «sanguinario». Tal percepción se reforzó cuando el 9 de enero de 1905 la Guardia Imperial disparó contra una multitud de manifestantes que acudieron al Palacio de Invierno con la intención de entregar al monarca una lista de reivindicaciones. Aquella fatídica fecha vino a llamarse «Domingo sangriento» y atizó aún más los ánimos revolucionarios en Rusia. Los disturbios y levantamientos que se desataron a partir de aquel día recibieron el nombre de «Primera revolución rusa». La derrota en la guerra con Japón contribuyó además a crear un caldo de cultivo hostil al zar, que terminó optando por hacer concesiones, una de ellas la instauración de la Duma, el primer parlamento que tuvo Rusia.

Surgieron las primeras libertades, entre ellas la de expresión, prensa y reunión. También hubo una amplia amnistía, pero los desórdenes se reprodujeron en 1907. Los liberales y las organizaciones obreras consideraban insuficiente el marco legal existente. Exigían más reformas y derechos en el plano político.

En aquel convulso periodo apareció en escena Rasputín, un monje visionario y analfabeto que tenía una excelente reputación como curandero. El zarévich Alexéi, el último hijo que tuvo el soberano y el único varón, era hemofílico. La zarina Alejandra entró en contacto con el monje y éste consiguió aliviar los padecimientos del príncipe heredero cortando las hemorragias que sufría.

El derrocado zar Nicolás II y su familia, prisioneros en Ekaterimburgo, donde todos serían asesinados.
El derrocado zar Nicolás II y su familia, prisioneros en Ekaterimburgo, donde todos serían asesinados.

Gracias a ello, Rasputín adquirió una enorme influencia sobre la zarina y terminó convirtiéndose en el principal consejero de Nicolás II, algo que no gustó en la corte y que sentenció de muerte al santón. Rasputín fue asesinado el 17 de diciembre de 1916 en un atentado organizado y ejecutado por el príncipe Félix Yusúpov. Él y muchos otros en la corte creían que la situación de degradación reinante en el país era consecuencia de la debilidad del monarca y la excesiva influencia del monje en sus decisiones.

Pero uno de los consejos que Rasputín le dio al zar fue no entrar en la I Guerra Mundial y Nicolás II no le hizo caso. El desastre sufrido por las tropas rusas en la conflagración y el descontento general precipitaron los acontecimientos. Tras la revolución de febrero de 1917, Nicolás II tuvo que abdicar y entregar el poder a un Gobierno provisional. La revolución bolchevique de ese mismo año en octubre acabó definitivamente con el régimen zarista y la dinastía Románov. El 17 de julio de 1918, Nicolás II, la zarina Alejandra, el zarévich Alexéi, sus hermanas las grandes duquesas Olga, Tatiana, María y Anastasía, además del médico de la familia, una doncella y dos criados fueron fusilados por un grupo de pistoleros encabezado por Yákov Yurovski , que cumplía órdenes del Sóviet de los Urales. La Iglesia Ortodoxa rusa canonizó años después a todos los miembros de la familia real.

Nicolás II fue el hijo mayor del zar Alejandro III. Nació el 6 de mayo de 1868 en Tsárskoye Seló, en las afueras de San Petersburgo. Su reinado no pudo ser más turbulento. Mientras ocupó el trono, se produjeron dos contiendas, contra Japón y la I Guerra Mundial, hubo varias revueltas, en 1905 y 1907, y dos revoluciones, la de febrero de 1917, tras la que tuvo que abdicar, y la bolchevique, en octubre de aquel mismo año. El monarca y su familia fueron arrestados el 9 de marzo de 1917 y confinados en el palacio de Alejandro en Tsárskoye Seló. De allí fueron desterrados a Tobolsk (Siberia occidental) y acabarían fusilados en el sótano de la casa del comerciante Ipátev, en Ekaterimburgo, el 17 de julio de 1918.

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