Trump chantajea con el muro

Donald Trump. /AFP
Donald Trump. / AFP

Bloqueará la frontera con México si no logra los 5.000 millones que pide para la valla, en un pulso que prolonga el cierre parcial del Gobierno

CAROLINE CONEJERONueva York (EE UU)

Estados Unidos entra este sábado en el octavo día de bloqueo parcial del Gobierno federal y su presidente continúa su escalada de amenazas, ahora con un ultimátum de cierre total de la frontera con México si los demócratas no se avienen a aprobar la financiación pública para el muro fronterizo que le obsesiona. Donald Trump volvió a amagar además con retirar la ayuda a Guatemala, El Salvador y Honduras, los tres países de origen de la mayoría de los inmigrantes que llegan para cruzar a suelo estadounidense o pedir asilo en los puestos fronterizos.

Aunque el presidente ya amenazó en el pasado con clausurar la frontera sur para detener a la caravana de inmigrantes procedentes de Centroamérica, el cierre nunca se llevó a cabo excepto por un bloqueo temporal el mes pasado y durante unas horas del puesto fronterizo de San Isidro, el que más afluencia registraba en aquel momento, como consecuencia de enfrentamientos con los 'sin papeles'. Un posible cierre de la frontera provocaría graves consecuencias, teniendo en cuenta que sólo el acceso que une Tijuana con El Paso registra diariamente el cruce de 70.000 vehículos y 20.000 personas a pie.

Cerca de un 25% del Gobierno federal permanece en cierre parcial desde el pasado sábado, un bloqueo que afecta a unos 800.000 empleados, de los que unos 350.000 han sido declarados de baja por 'vacaciones' mientras que al resto se le pide que trabaje sin cobrar. Ni demócratas ni republicanos muestran interés en ofrecer una solución al 'impasse', que continuará con la entrada del nuevo año. La Cámara de Representantes que toma posesión el día 3 pasa a control de la oposición, que tratará de asumir el liderazgo para reabrir la Administración.

Control de la Cámara baja

Nancy Pelosi, que toma las riendas como presidenta de la Cámara baja del Congreso, planea llevar de inmediato a votación medidas para la reapertura del Gobierno, contando con que un cierre prolongado dañaría aún más a un presidente cuya popularidad va a la baja. Según el portavoz de la oficina de Pelosi, los demócratas permanecen unidos contra el muro «inmoral, ineficiente y caro» del presidente, que reclama 5.000 millones de dólares (4.300 millones de euros) para una fortificación que prometió que pagaría México. Trump ahora culpa de obstruccionismo al partido opositor pero hace sólo dos semanas y ante las cámaras de televisión alardeó de «buscar» el cierre federal.

Los demócratas esperan que la volatilidad que estos días viven los mercados financieros, la fuerte oposición a la retirada militar de Siria y Afganistán y el cerco de la investigación del fiscal Robert Mueller sobre la trama rusa conformen un clima asfixiante que traslade a la opinión pública la percepción de un presidente acorralado, volcado en defender su propio interés político en lugar del beneficio de los ciudadanos.

Los demócratas, que en las últimas semanas rechazaron los 5.000 millones de dólares que Trump demanda para la construcción de lo que tan pronto es un muro de cemento como una «verja de acero», se niegan a hablar de cualquier presupuesto por encima de los 1.300 millones de dólares (1.135 millones de euros), que prolongaría la financiación ya existente para tramos de valla y seguridad fronteriza.

Entre las docenas de agencias federales afectadas por el bloqueo se incluyen 9 departamentos de nivel ministerial, como los de Seguridad Nacional y Justicia. Los museos del Smithsonian, que han permanecido abiertos con fondos de reserva, anunciaron que a partir del día 2 tendrán que cerrar sus puertas, al igual que el Zoo Nacional. Una debacle que cuanto más se prolongue más se complica y hará más caro gestionar las operaciones reducidas de servicios esenciales como inmigración o agencias de seguridad.

Funcionarios en apuros

En Estados Unidos, donde los pagos salariales se efectúan cada dos semanas, la suspensión de sueldos ha dejado a miles de funcionarios y contratistas tirados en la cuneta en medio de la temporada de compras, muchos sin saber cómo harán frente al pago del alquiler, la hipoteca de la casa y otros débitos como las tarjetas de crédito. El Gobierno federal, a través de su departamento de Recursos Humanos, ofrece sugerencias a sus empleados para sortear los apuros, incluido un modelo de carta dirigida a los acreedores que verifica su situación de suspensión temporal de salario y que solicita prórrogas y poder afrontar a plazos los pagos.