Los rumanos toman las calles de Budapest para pedir la dimisión del Gobierno

Anoche miles de rumanos volvieron a tomar el centro de Bucarest, alrededor de unos 40.000 según medios locales la protesta iba dirigida contra la corrupción y contra la violenta represión de la policía en la manifestación del viernes en la participaron más de cien mil personas que se terminó con 440 heridos, 30 de ellos policías. Durante las manifestaciones se pedía la dimisión de la Primera Ministra y la del verdadero hombre fuerte del país, el presidente del Parlamento, Liviu Dragnea, líder del gobernante Partido Socialdemócrata.  Dragnea no puede ser investido primer ministro por una condena por fraude electoral y abuso de poder. En los últimos años el gobierno ha tomado varias medidas polémicas medidas que dificultan la lucha contra la corrupción como  despenalizar parcialmente el abuso de poder o destituir al  fiscal jefe anticorrupción. Muchos de los manifestantes de anoche son rumanos que residen en el extranjero y que debido a que la corrupción el país no avanza y ellos no pueden regresar. En España, los rumanos son la comunidad de inmigrantes más numerosa. En los  últimos cinco años,   más de 70 personalidades importantes, entre ellos un primer ministro, dos viceprimeros