David Cameron: «Pienso cada día en el referéndum y en las consecuencias»

David Cameron. /AFP
David Cameron. / AFP

El ex primer ministro que perdió la consulta del Brexit está convencido de que Johnson sigue un plan para llegar a un acuerdo

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres (RTVE)

El ex primer ministro británico, David Cameron, piensa todos los días sobre el referéndum que perdió en 2016 y que ha llevado a su país a una aguda división política, no le gusta que Boris Johnson haya expulsado a diputados conservadores ni la manera subrepticia en la que suspendió el Parlamento, y se siente dolido de sus errores y que Reino Unido no hubiese optado por la permanencia en la Unión Europea con afán de reforma, «porque hubiese sido un gran beneficio».

Cameron desapareció de la escena pública tras su dimisión en la mañana del 24 de junio de 2016, tras conocerse el resultado del referéndum que se había comprometido a convocar y publica ahora un libro, 'For The Record' (Para que quede constancia), en el que trata de explicarse en el prólogo ante un país en el que abundan los que le culpan de la crisis nacional y cuenta en un par de capítulos su experiencia de aquella campaña y de las amistades rotas.

Su amigo George Osborne, que fue ministro de Hacienda y colaborador íntimo durante todo su mandato, le dice «tú y tu jodido referéndum»cuando hablan del pasado, porque él se opuso a su convocatoria. A Michael Gove, que ahora es el ministro encargado de los preparativos de la marcha abrupta lo llama 'mendaz' en el libro. Eran amigos íntimos, le prometió que no participaría en la campaña por el 'out' de manera destacada y se convirtió en uno de sus principales líderes.

La relación entre Cameron y el actual primer ministro, Boris Johnson, es larga. Se conocieron en el colegio de Eton y en la Universidad de Oxford. El anárquico exalcalde de Londres avanzaba desordenadamente en una carrera a caballo entre el periodismo y la política, mientras Cameron daba todos los pasos necesarios en el interior del partido para llegar a la cima. Johnson quería desbancarlo o sustituirlo. La relación era compleja.

Psicodrama

Cameron dice, en una entrevista en 'The Times' para promocionar su libro, que Johnson le hacía reír. «Creo que realmente estaba escindido ante el referéndum pero llegué a la conclusión de que al final no pudo resistir la tentación de liderar la campaña del 'out' e ir por ese lado», dice el ex primer ministro. Asegura que Johnson le dijo que «el brexit sería aplastado». El ahora líder le envió un texto tras el desenlace, pidiéndole disculpas por no haberle escrito antes. «No sabía qué decirme», explica Cameron.

Su rencor hacia Gove y Johnson es que son claramente liberales y participaron en una campaña que acentuaba la inmigración. Su victoria la achaca «a la capacidad de crear sentimientos» frente al caso racional que él habría propuesto sobre la economía. «Creo que es un problema real en la política y no tiene una respuesta válida», afirma. «Si provocas una bronca sobre tu asunto vas ganando, aunque las cifras estén equivocadas».

Sobre su campaña en aquel referéndum, dice: «Me encantaba explicar y razonar- ese lado de la política, la persuasión-, pero a medida que avanzaba me sentí paulatinamente empantanado. Se había convertido en un terrible psicodrama 'tory' y yo no lograba penetrar. Lo que Boris y Michael Gove hacían era más excitante que los asuntos que yo intentaba presentar. Al final me sentía atrapado en un lodazal».

«Pienso sobre lo ocurrido cada día. Todos los días pienso en el referéndum y que perdimos, y las consecuencias y lo que pudo hacerse de manera diferente, y me preocupa muchísimo qué será lo siguiente», reconoce el hombre que aún tiene 'encuentros fuertes' en la calle con gente hostil y que estuvo muy deprimido. Como está convencido de que Johnson tiene una clara estrategia para llegar a un acuerdo, espera que realmente logre su objetivo.