«Tuve suerte de no estar en esa plaza de Estrasburgo»

Jonás Fernández/
Jonás Fernández

El eurodiputado asturiano Jonás Fernández estaba en el mercado durante el atentado

Paloma Lamadrid
PALOMA LAMADRIDGijón

Decidió acercarse ayer al mercadillo navideño situado a lo largo de las distintas calles del casco viejo de Estrasburgo para comprarle un regalo a su mujer, que mañana celebra su santo. En un momento dado, explica el eurodiputado asturiano Jonás Fernández, «parecía que había cierto movimiento». Poco podía imaginar entonces el socialista que un hombre había disparado contra la multitud que paseaba entre los puestos, que se saldó con tres fallecidos y nueve heridos (cuatro de ellos graves).

Estaba repleto de visitantes, «de familias haciendo compras y tomando el típico vino caliente». «Cuando vi que la gente estaba saliendo, abrí el móvil y entonces vi lo que había ocurrido», relata Fernández desde la ciudad francesa, donde la jornada de hoy transcurre con relativa normalidad. Tuvimos suerte de no estar en la plaza y por otra parte de poder salir de la isla.

«Fueron momentos de gran desorientación, con situaciones dramáticas», recuerda. Los visitantes abandonaron la zona de forma acelerada, aun sin saber qué había pasado. «Tuvimos suerte de no estar en esa plaza y, además, de poder salir de la isla», que quedó bloqueada por la Policía para tratar de encontrar al terrorista.

También Ángela Vallina, eurodiputada asturiana de IU, se encontraba en Estrasburgo durante el fatal suceso. Ella había visitado el mercadillo navideño con una compañera momentos antes de que se produjera el atentado. «Te registraban el bolso y parecía todo normal, lleno de gente», cuenta. Tras dar un paseo, regresaron al Parlamento y en ese momento fue cuando les comunicaron la noticia. «Era la cena del grupo de la izquierda y fuimos a cenar a un restaurante que está pegado a la Cámara, pero tuvimos que volver al cabo de una hora y pico y allí nos tuvieron hasta que nos sacaron en coches y autobuses a los hoteles que consideraban seguros», explica Vallina.

Eso fue a las cuatro de la madrugada. Dos horas antes, el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, reunió a los eurodiputados en el plenario. «Nos dijo que la situación era extremadamente grave porque no habían cogido al autor del tiroteo y pensaban que había más víctima», señala. Vallina asegura que en esos momentos «no sabes muy bien cómo reaccionar», aunque apunta que no pudo evitar sentir congoja «pensando en qué habría pasado si nos quedamos allí más rato y en las familias que estaban allí».

Otra eurodiputada asturiana, Tania González, de Podemos, vivió una situación similar. Permaneció en el Parlamento, con las puertas bloqueadas, y lamentó a través de las redes sociales que el Pleno no se hubiera suspendido «en estas circunstancias».

En contexto

 

Fotos

Vídeos