Lotería de Navidad: un gijonés se entera de que vendió el Gordo mientras entrenaba a un equipo de fútbol

Pedro Martínez, propietario de la adminstracion. / DANIEL MORA

El propietario del despacho que vendió tres décimos del Gordo entrenaba a los alevines de la Peña Hermanos Castro cuando se enteró

E. GARCÍAGIJÓN.

Quiso la fortuna que Pedro Martínez se perdiera este año el sorteo de Navidad. Estaba entrenando a los alevines de la Peña Hermanos Castro y en el descanso le dio por mirar el móvil. En la pantalla brillaban cientos de WhatsApps y decenas de llamadas. «Aquello era una locura», recuerda. Su despacho de loterías en El Coto había vendido el Gordo. Al menos, parte: tres décimos, 1.200.000 euros.

Pero Martínez, que desde hace un par de años enseña a los chavales de entre diez y once años «más educación, compañerismo y a pasarlo bien» que fútbol, no podía dejar el partido. Así que se quedó en el campo y sentado en el banquillo vivió la frenética mañana que desde su tienda de regalos, situada en el número 23 de la calle Suárez Valdés, le retransmitían su padre -también Pedro Martínez- y su prima, Ángela Busto, que atendía por él a los medios.

Hace cinco años que Pedro, el joven, se puso al frente del negocio familiar que antes había llevado su padre. De ahí el nombre del establecimiento: Pedro's. En el barrio, tanto uno como otro son casi tan conocidos como el párroco del Sporting, Fernando Fueyo. Anteriormente, la familia regentó el kiosko 'El Bazarín', situado en la misma calle, unos metros más arriba. «Lo había abierto mi abuela, Josefa González, hace cuarenta años, por lo que llevamos toda la vida vendiendo lotería», señala el actual propietario.

No obstante, el de ayer fue su primer premio de Lotería Nacional, aunque en 2014 repartieron 859.684 euros de La Primitiva y también dieron alguno de Quiniela. «Estoy encantado», comentaba ayer Martínez mientras despachaba por la tarde a los clientes que no paraban de visitar el local para comprobar sus números o cobrar. Cree que fue un único agraciado quien compró los tres décimos premiados. «Ojalá cojamos carrerilla y a partir de ahora demos muchos más premios como este», confiaba. Con tanta suerte en el juego, ¿qué ocurrió con el partido? «No ganamos, pero eso es lo de menos». Tanto en el fútbol como en la lotería, «lo importante es pasarlo bien».