Opel Insignia

La nueva versión ofrece tres tipos de carrocería, motores gasolina, turbodiésel y GLP y cuatro niveles de acabado

MANU CORTÉS
Opel Insignia

El nuevo Insignia, modelo tope de la gama de Opel, ofrece como novedades más destacadas un diseño interior y exterior más atractivo, una gama de motores de última generación de inyección directa más eficientes y potentes, como la nueva generación turbo de gasolina y un turbodiésel de 140 caballos de potencia con un consumo de apenas 3,7 litros.

A destacar los nuevos sistemas de información y entretenimiento, que integra muchas funciones de los smartphones en el coche, con hasta cuatro formas de utilizarlo: a través de la pantalla táctil, con los botones del volante, por medio de comandos de voz o con el nuevo touchpad en la consola central. Desde la pantalla inicial aparecen los submenús como estaciones de radio, títulos de canciones, conexión de teléfono o mapa de navegación 3D.

El cuadro de instrumentos es de nuevo diseño, con una pantalla de hasta ocho pulgadas de color de alta resolución. Además de las lecturas clásicas como velocidad, régimen del motor y depósito de combustible, otros detalles sobre la navegación, las opciones de audio y el uso de smartphones se muestran directamente en la línea de visión del conductor.

Para aquellos clientes con mayores necesidades de espacio y maletero, está disponible la versión de carrocería familiar Insignia Country Tourer. Y el Insignia OPC, el modelo más potente de la gama, destinado especialmente a los conductores más deportivos. La versión tope de gama se puede solicitar en versiones sedán de cuatro puertas, berlina de cinco puertas y Sport Tourer.

El Insignia Country Tourer es el único modelo dentro de la gama que puede disponer de tracción total a las cuatro ruedas. Se reconoce por las protecciones en los bajos de la carrocería delante y detrás, combinados con marcados pasos de rueda y una doble salida del escape. Solo se comercializa con los motores turbodiésel de inyección directa, de 163 CV y 195 CV de potencia. El sistema de tracción 4x4, controlado electrónicamente y con un diferencial autoblocante, se adapta constantemente a las condiciones de adherencia del firme y distribuye el reparto de par-motor de 0 a 100 % entre el eje delantero y trasero.

La segunda generación Opel Insignia se coloca en un escalón superior en términos de comportamiento y se ha reducido el nivel sonoro. Con numerosas modificaciones en amortiguadores, barras estabilizadoras y dirección, los ingenieros han logrado una mejor estabilidad y menos vibraciones lo que se traduce además en un mayor confort de conducción. Aunque la carrocería del nuevo Insignia no incorpora demasiadas modificaciones respecto a la de la generación anterior, los ingenieros de la marca han trabajado a fondo para mejorar la aerodinámica y con un coeficiente de solo 0,25 en la variante de carrocería de cinco puertas, Opel puede presumir de tener uno de los coches más aerodinámicos de producción en serie.

El reducido consumo es también consecuencia de esas mejoras, como un dispositivo en la parrilla inferior delantera que se cierra automáticamente para evitar que el aire entrante cause turbulencias y, al arrancar en frio, el motor adquiera su temperatura de funcionamiento lo más rápido. En el momento que el coche necesita más caudal de aire para refrigerarse, el obturador se abre solo.

Consumos por debajo de 4,0 litros

Los nuevos motores de inyección directa consiguen cifras de consumo y emisiones más propias de un utilitario que de una berlina de gran porte. En las versiones de cuatro y cinco puertas con caja de cambios manual de seis velocidades y sistema Start/Stop, los motores diésel de 120 CV y 140 CV tienen un consumo combinado de solo 3,7 litros. La tercera opción en diésel es otro dos litros con 160 caballos y el más potente es el biturbo CDTI de 195 CV, un motor con una entrega de respuesta inmediata gracias a un enorme par-motor de 400 newton-metro y sus dos turbocompresores.

Opel también ofrece la posibilidad de elección de un modelo con combustible GLP. Se trata del motor 1.4 litros gasolina adaptado para su utilización con gas, y cuyo consumo de combustible es de 7,6 litros. Este modelo del Insignia se comercializa exclusivamente con el acabado Selective y tiene un precio de 28.350 euros.

La oferta en gasolina es más reducida, con un compacto motor 1.400 Turbo como propulsor de acceso a la gama que con el acabado Selective tiene un precio de 26.735 euros. Los otros dos son palabras mayores. Por un lado, el dos litros de inyección directa y turbo que genera 250 caballos de potencia y como versión tope de gama el espectacular OPC que desarrolla 325 CV y 435 newton-metro de par máximo; esto último hace necesario un ajuste específico del chasis, por sus impresionantes prestaciones. El frontal y la trasera rediseñados, con elementos de diseño distintivos de OPC como los detalles de dientes de sable en el frontal y las salidas del escape integradas en la trasera, destacan su poderío.

El chasis del modelo OPC se ha mejorado notablemente, con especial atención en el nuevo eje trasero, el nuevo software del control de estabilidad ESP que permite un mayor y más preciso reglaje, especialmente en las reacciones al subviraje (patinado de las ruedas delanteras). El Insignia OPC acelera de 0 a 100 km/h en apenas 6 segundos y alcanza una velocidad máxima de 250 km/h (limitada electrónicamente).