Malvadas

Malvadas
Rosa Belmonte
ROSA BELMONTE

Que Angelina Jolie reivindique a la mujer malvada ahora que va a estrenar la segunda parte de 'Maléfica' no tiene mérito. Habría tenido mérito que Julie Andrews lo hubiera hecho antes de estrenar 'Sonrisas y lágrimas'. Pero no reivindica maldad alguna. «Mujeres que no renunciarán a su voz y sus derechos incluso a riesgo de muerte, encarcelamiento o rechazo por parte de sus familias y comunidades. Es esa maldad por la que el mundo necesita mujeres malvadas». Una filfa de mujeres malvadas.

Nada de Livia Soprano. Esa Livia era mala de verdad por ser de ficción. Pero la maldad de la Livia mujer del emperador Augusto puede ser falsa por histórica. La entrenadora del equipo olímpico estadounidense de gimnasia femenina está siendo investigada por abuso verbal y emocional. Y me imagino a alguien como J. K. Simmons en 'Whiplash'. O a Ana Tarrés. Simone Biles es una gimnasta feliz. Sus dobles-triples son felices. Su entrenadora de toda la vida, Aimee Boorman, era como una madre (se fue a vivir a Florida y se separaron). Reconoció haber sido víctima de Nassar, el médico cerdo, pero siempre ha sido feliz. Su trabajo ha sido duro, pero divertido. Y eso se transmite. Korbut y Comaneci eran gimnastas tristes.

La política española no es triste. Carmen Calvo dice que la propuesta de coalición de Podemos es un «órdago impositivo». Se refiere a lo que quieren imponer al PSOE, no a los impuestos que pretenden poner a los contribuyentes, que esa es otra. ¿Pero y la tercera propuesta, donde está el Ministerio de Agricultura, Pesca y España Vaciada? Si graban España Vaciada en una cartera ministerial será más gracioso que el Ministerio de Andares Tontos de Monty Python. Pedro Sánchez ha soltado a Carmen Calvo de malvada para despreciar a Podemos. También la han comparado con Salvini. Doble-triple feliz para Carmen Calvo.