El alcalde anima a la plantilla municipal a adaptarse a la revolución tecnológica

Agustín Iglesias Caunedo entrega una de las distinciones a un funcionario/
Agustín Iglesias Caunedo entrega una de las distinciones a un funcionario

Los sindicatos piden mejoras para una plantilla envejecida durante la celebración de Santa Rita de Casia

GONZALO DÍAZ-RUBÍNOviedo

El Ayuntamiento celebró ayer la festividad de los funcionarios. Fue una Santa Rita en paz o casi. La aprobación de la nueva Relación de Puestos de Trabajo ha enfadado a muchos técnicos medios, que ayer no acudieron al acto en la plaza de Trascorrales. A esa plantilla, a la minoría que se siente agraviada y a la mayoría que respalda la nueva organización, apeló el alcalde, Agustín Iglesias Caunedo, para que sentadas las bases, asuma con «un espíritu positivo y proactivo» la modernización tecnológica y de procedimientos de la administración. «Hay que estar dispuestos sin reservas a formarse y a esforzarse para responder a las nuevas exigencias que nos imponen los nuevos tiempos y las nuevas tecnologías», insistió.

Para el regidor ese es el camino para hacer una ciudad en la que la «innovación y la tecnología sean asignaturas aprobadas» y mejorar la calidad y eficiencia de los servicios a los ciudadanos. «En Oviedo, en este Ayuntamiento, vamos a imponernos nuevos retos para conseguir una administración y un ciudad en la que la innovación y las alternativas que ofrecen las nuevas tecnologías sean asignaturas aprobadas», marcó como objetivo.

Reconocimientos

Jubilados: José Manuel Palacios, José Manuel Alonso Ania, Lorenzo Alonso Gayol, Manuel Rozas, María Jesús Iglesias, José Ramón Fernández, Isabel Castaño, Francisco Sánchez, Emilio Manuel Ordóñez, José Luis Rodríguez, Francisco Cañete. También, Mariano Calvillo, Andrés Fernández, Alfredo Vallina y Olegario Castaño, que se retiraron en 2013.
40 años de servicio. Luis Miguel Aller, José María Álvarez, José Ramón Álvarez, José Manuel Palacios, José María Losas, Ángel López, Ángel Fernández y Carmen Serrador.
25 años de servicio. Francisco J. Martín, Emma Martín, María Dolores Martínez, José Alfredo Fernández, Luis Arturo Llames, Juan Antonio Fernández, Rosa Noval, Jesús Antonio Alonso, José Enrique Fernández, Vicente Domínguez, Manuel Noval, Benigno Díaz, Francisco Goilón, Senador González, José Manuel González, Luis Miguel Gallego, María Teresa Castillo, Valentín Menéndez Segurola, Ana Isabel Llano, Juan Carlos Menéndez, José Rico, Manuel Toyos, Ladislao Fernández, Jesús Manuel Fernández Bayón, Rubén García, Ana Isabel Pérez, José Isidro Fernández, Julio Sarasola, Manuel Suárez-Lledó, Camino Suárez, Carmen Alonso, Arturo López Álvarez.

En realidad, tanto la nueva Relación de Puestos de Trabajo como el reto que lanzó ayer a la plantilla forman parte de los objetivos políticos declarados del alcalde, defensor de la aplicación de la sociedad de la información en la administración y como canal con los ciudadanos. Si el año pasado, pidió altura de miras para afrontar la modernización de la estructura de la administración; este tocaba pedir un esfuerzo para asumir «el cambio, el progreso, las nuevas tecnologías y las nuevas exigencias de la sociedad» del presente y las que aparecerán en los próximos años.

Una plantilla envejecida

El llamamiento del alcalde lo escuchó una plantilla envejecida, que solo este año perderá 21 funcionarios por jubilación y en la que el grueso del personal ha cumplido con creces el medio siglo. Con la tasa de reposición congelada desde el inicio de la crisis, la estructura municipal se le empiezan a notar las costuras. Solo hay 677 plazas de funcionario ocupadas, con otro centenar largo de laborales y unos 70 no fijos. Los sindicatos pusieron sobre la mesa algunas medidas, necesarias a su juicio.

La presidenta del comité de empresa, Ana del Busto, incidió en la necesidad de introducir, como defiende también CC OO, el contrato relevo para el personal laboral, una figura, recordó, que forma parte del plan Oviedo Trabaja recientemente firmado entre el Ayuntamiento y los agentes sociales. El presidente de la Junta de Personal, Raimundo Cobrana, recordó a los cinco trabajadores que han fallecido en el último año «estando todavía en activo». En una «reflexión en voz alta», se preguntó cómo es posible que alguno de ellos se haya visto obligado a permanecer «hasta el final en su puesto de trabajo, a pesar de padecer una enfermedad grave, porque llegaría a perder casi la mitad de su jubilación». Una denuncia del endurecimiento irracional de la Seguridad Social a la hora de conceder incapacidades laborales, pero también un llamado a mejorar el sistema de protección propio del Ayuntamiento.

RPT y negociación

Con la Relación de Puestos de Trabajo aún caliente, el alcalde celebró que «la reordenación interna» que «responde a las necesidades de modernidad, eficiencia y funcionalidad» que necesita el Ayuntamiento. Por encima, apeló, al espíritu que ha permitido su aprobación y a la «capacidad de negociación, de diálogo, de cesión y de acuerdo en todo el largo proceso». Un talante que, confió, llevará a un próximo entendimiento para integrar el personal de la escuelas infantiles, a partir de septiembre en condiciones «similares a las de otros ayuntamientos» ,donde también han ganado en los tribunales su derecho a formar parte de la plantilla municipal.

Para la presidenta del comité y su homólogo en la Junta de Personal, es un esfuerzo «necesario después de muchos años» y un acuerdo que «beneficiará a corto plazo a toda la plantilla municipal» y en el que ningún trabajador va a perder «ni un céntimo de sus retribuciones». Que hará posible con la congelación de las contrataciones de colaboración social, una apuesta por el empleo estable y que servirá de base para «seguir mejorando y trabajando» después de las elecciones sindicales de otoño.

Tanta paz hubo que el Ayuntamiento encontró un hueco para reconocer a los trabajadores que cumplieron 25 o 40 años de servicio o se jubilaron en 2011, cuando Gabino de Lorenzo se cargó el acto y lo dejó en una carta de agradecimiento, que algunos trabajadores devolvieron. Solo falta ganar para la causa a la minoría.