La Escuela de Hostelería ofrece cuatro nuevos cursos de catering, cocina y restaurante

La nueva Escuela de Hostelería en Olloniego abrió a mediados de mayo. /
La nueva Escuela de Hostelería en Olloniego abrió a mediados de mayo.

El presidente Paulino Lorences apuesta por la innovación y la formación subvencionada por el Servicio de Empleo

C. GARCÍA OVIEDO.

Desde que echó a andar la Escuela de Hostelería en Olloniego, a mediados de mayo, no deja de sumar nuevas actividades. Acaban de iniciar dos cursos nuevos: uno de cocina y otro de catering (se llaman Operaciones Básicas) para 30 alumnos (15 por curso). Actividades que se suman a las que ya funcionaban en la sede del parque San Francisco, el Pavo Real, y continúan ahora en su sede Olloniego. Además, cuentan ya con la aprobación para poner en marcha otros dos, catering y restaurante, en las próximas semanas.

Instalaciones. La escuela cuenta con cinco cocinas, oficinas, aulas, biblioteca, salón de actos, sala de catas, duchas, vestuarios y una cafetería con capacidad para 250 personas. Una de las niñas bonitas de la escuela es una cocina digital.

La inversión. En la nueva sede se han invertido 3 millones de euros y 1,5 para equipamiento. La obra se inauguró cinco años después de lo previsto.

A escasos días de cumplir un mes en las nuevas instalaciones, Paulino Lorences, presidente de la Fundación de la Escuela de Hostelería, hace un balance positivo. Tanto su equipo como los alumnos están «muy contentos».

Su plan de futuro es continuar con la formación subvencionada por el Servicio Público de Empleo, una apuesta personal con la que pretende recuperar la concertada con el Principado; proseguir con los cursos privados de camareros de pisos y de cocina abiertos al público en general (acaban de ponerlos en marcha), y solicitar al Principado la implantación del ciclo superior que incluya una formación más específica a nivel de servicios.

Con esa inquietud de abrir la escuela a todo el sector, el presidente apuesta por la innovación conjugando el sector hostelero con los empresarios, la agroalimentación y la distribución de los productos convirtiéndola en un lugar de encuentro. Serán los lunes cuando reserven espacio para conferencias, catas y presentaciones. Su idea es ceder las aulas a la demostración de artesanos «que quieran innovar y carezcan de espacio propio» .