El alcalde de Oviedo destituye de todos sus cargos a Jaime Reinares, pero no logra que dimita como edil

Caunedo llama la atención de Reinares en el Salón de Plenos. /
Caunedo llama la atención de Reinares en el Salón de Plenos.

El exprimer teniente de alcalde prepara con su abogado el recurso contra la sentencia que le condena a un año de cárcel

ANA SALAS OVIEDO.

Nada más conocer la sentencia que le condena a un año de cárcel, le inhabilita como candidato electoral durante ese mismo periodo y le impone el pago de una indemnización de 6.000 euros por difundir correos electrónicos a sabiendas de que habían sido robados, Jaime Reinares dijo que no dimitiría. Y se ha mantenido firme en su decisión desde que se hiciera público el fallo judicial miércoles pasado. Ayer, cinco días después, el alcalde, Agustín Iglesias Caunedo, decidió suspenderle de todas sus funciones sin conseguir, sin embargo, su dimisión como concejal. Reinares seguirá, por tanto, sentándose en el salón de Plenos junto a sus compañeros de partido a pesar de la sentencia que su abogado, Luis Tuero, recurrirá.

El veterano popular insiste en su inocencia sin entender las presiones de su grupo municipal, que ha concedido tiempo a Reinares para que cambiara de postura, rectificara y entendiera que condenado no puede aferrarse a su cargo, porque la política de los tiempos actuales no lo permite. Caunedo dijo el sábado que habían pasado pocas horas desde que se conociera la sentencia considerando el fin de semana como un «periodo de reflexión» que dio por concluido el lunes. Hasta entonces el discurso era que Reinares «haría lo mejor, como siempre ha hecho, durante los 27 años que ha sido concejal del Ayuntamiento, también pensando en el partido y en él». Evitó entonces valorar qué sería lo mejor. Con su decisión, dejó claro que lo mejor no es que Reinares se quede.

Según fuentes del PP, su negativa a dimitir «hace daño a la Corporación y al partido». El cese del histórico popular, senador durante cuatro años, se hizo oficial tras una reunión del equipo de gobierno en la que Reinares estuvo presente. Trataron de convencerle pero no fue posible. «Nadie entendió cómo no se iba», relataron las mismas fuentes.

El futbolista en su juventud quiere seguir jugando. Ayer, descolgó el teléfono que durante los últimos días no ha parado de sonarle para repetir que no iba a hacer declaraciones. Guarda silencio. La semana pasada convirtió una comisión Economía ordinaria en extraordinaria con el fin de evitar las preguntas de los concejales de la oposición, que asisten atónitos a un capítulo más de tantos como han ido viendo en los últimos tiempos.

Reinares llegó al Ayuntamiento con Gabino de Lorenzo como portavoz de Alianza Popular en 1987. Tres años después un pacto con CDS ascendió a De Lorenzo a la Alcaldía y nombró a Reinares concejal de Economía. Salvo los años que estuvo en el Senado, siempre ha ejercido como responsable de las cuentas municipales. Mano derecha de Gabino de Lorenzo vio cómo este dejaba el Ayuntamiento para irse a la Delegación del Gobierno. Pero él se mantuvo. Para Caunedo ha sido un apoyo contar con el veterano concejal. Se han entendido bien hasta ahora. Reinares ha sido un puente entre el antiguo y el nuevo PP, aunque en algunas ocasiones sus modos recordaban a los de otros tiempos.

Sin expulsión, al Pleno

La presión de los cinco días que han transcurrido desde que se conoció la sentencia no ha ido más allá. El PP regional ha dejado al local hacer y este último, presidido por el propio Caunedo, no ha optado por expulsarle. En cualquier caso, el acta de concejal es personal por lo que si Reinares no accede y el PP finalmente le echa (algo que, según fuentes municipales, no contempla por el momento) pasaría a engrosar la lista de los ediles no adscritos. Los ejemplos son fáciles de ver: dos concejales de Foro, expulsados, siguen conservando su acta y su sillón.

El próximo Pleno municipal, el del 30 de julio, se presenta interesante: una edil de Foro presentará su dimisión por ser condenada a abonar una multa de 300 euros por una falta de vejaciones mientras le observará un concejal condenado a un año de prisión por un delito de descubrimiento y revelación de secretos que se niega a dejar su puesto.

No permite así la llegada del siguiente de la lista, el senador Mario Arias; no permite dar paso a un compañero de partido al que le dobla la edad. Tampoco, la renovación del PP en la capital que ha perseguido su líder desde que llegó a alcalde. Agustín Iglesias Caunedo afronta otra renovación más de su equipo de gobierno, esperando que sea la última hasta las primeras elecciones en las que encabezará la lista a la Alcaldía por el Partido Popular.