El América, un colegio mayor moderno y de los más baratos de España

La consejera de Educación, a la izquierda, visitó el colegio con varias autoridades, entre ellas el rector de la Universidad. En la foto, en la cocina. /
La consejera de Educación, a la izquierda, visitó el colegio con varias autoridades, entre ellas el rector de la Universidad. En la foto, en la cocina.

Autoridades políticas y universitarias visitan las nuevas instalaciones, cuyas 72 habitaciones cuelgan el cartel de completo

S. N. OVIEDO.

Con unos discursos y un paseo de autoridades por las habitaciones, la cocina y las salas comunes quedó ayer oficialmente inaugurado el Colegio Mayor América, siete años después de su cierre y gracias a una inversión para modernizarlo de 4,2 millones de euros.

A partir del jueves por la tarde comenzarán a llegar los universitarios para ocupar las 72 plazas del alojamiento, ya completas de cara al próximo curso (69 por estudiantes y tres para profesores y personal universitario). De los ocupantes, el 60% serán de nuevo curso, e «incluso hay alguno del San Gregorio que se ha cambiado, sobre todo chicas por la terraza», explicó la directora de ambos, Ana Belén Bernardo.

Destacó además que, con un coste por plaza de 412 euros al mes (la media pensión ronda los 170 y la pensión completa los 300 euros) es, junto con el San Gregorio -12 euros menos-, «el colegio mayor más barato de España».

Con la reinauguración del equipamiento se retomarán las nuevas actividades culturales y deportivas. También la sana rivalidad con el San Gregorio y las fiestas patronales, en noviembre.

El acto oficial se celebró ayer con la presencia de la consejera de Educación, Ana González; el rector de la Universidad, Vicente Gotor, acompañado de varios vicerrectores; y la concejala de Educación, Inmaculada González, recién reincorporada a su puesto.

La socialista, la primera en tomar la palabra, destacó que la importancia del colegio mayor, que cumple una función muy importante para favorecer la movilidad, y que el gasto «ejemplifica el compromiso» de la consejería con la Universidad. «Queremos que no sea un mero sitio de tránsito, sino su nueva casa», animó.

Por su parte, Gotor afirmó que «cumplimos en un mismo acto distintas aspiraciones». Por un lado, se recupera un edificio emblemático diseñado por Joaquín Vaquero Palacios, reconvertido en un equipamiento «moderno, céntrico y con todas las comodidades» y por otro, ponen al servicio de la sociedad un nuevo alojamiento «que cumple cualquier indicador de calidad», con habitaciones para minusválidos, sala de estar y de estudio, biblioteca y lavandería, por citar algunas dependencias.