«La consejera de Educación es una hooligan que disimula con salidas de tono su sectarismo e incompetencia»

La edil Inmaculada González sale en defensa del alcalde en su rifirrafe con Ana González por las inversiones en los colegios

P. A. / S. N. OVIEDO.

La concejal popular Inmaculada González no se anduvo ayer con rodeos a la hora de salir en defensa del alcalde, Agustín Iglesias Caunedo, en la polémica surgida entre este y la titular regional de Educación, Ana González, en relación a las inversiones en los colegios de Oviedo. «La consejera es una hooligan que trata de disimular con permanentes salidas de tono su sectarismo y su incompetencia. Y los ovetenses somos las víctimas de esa forma tan negativa de hacer política», espetó la edil.

El rifirrafe se originó a finales de agosto en una visita del regidor al colegio público de Ventanielles, durante la que reprochó al Principado los retrasos y la falta de inversión en los centros ovetenses, máxime cuando el Ayuntamiento ha gastado 23 millones de euros en los últimos cinco años en esta materia, según sus cálculos. Una situación que cobra especial protagonismo tras la paralización de la obra de ampliación del colegio Carmen Ruiz-Tilve de La Corredoria, al pedir la empresa adjudicataria un cambio en el proyecto y, por consiguiente, mayor precio. Cuestión que negó el Principado.

Anteayer, la consejera Ana González tomó el testigo y recordó a Caunedo el compromiso que tiene, por ley, el Ayuntamiento de financiar el mantenimiento de los colegios de Infantil y Primaria de Oviedo. Respecto al Ruiz-Tilve, le espetó que ella «no es una consejera que pague sobrecostes, no sé si el alcalde quiere pagarlos».

Unas palabras que no han sentado bien en las dependencias municipales. Esta vez Caunedo guarda silencio y es la edil de Educación quien se ha encargado de 'bajar a la arena política' para replicar a González. Lo hizo a través de un escrito enviado a los medios de comunicación. Insiste en que el alcalde siempre atendió al «respeto institucional» y nunca «atacó» a la consejera por los problemas del Carmen Ruiz-Tilve, al entender que eran cosas que podían pasar. Solo pidió «la máxima diligencia» para resolver el problema.

Sí subrayó la edil el hecho de que la consejera «se atreva a hablar de sobrecostes, no deja de tener guasa cuando los gobiernos socialistas han trasladado a los asturianos los mayores sobrecostes: los generados en el Niemeyer, La Laboral, El Musel...».

El presidente, también

Ana González «forma parte de un gobierno socialista regido por un sectarismo permanente hacia Oviedo». La edil no revivió el 'cerco a Oviedo', pero afirmó que los que integran el Gobierno regional «son unos hooligans contra Oviedo. Unos, como la consejera, de forma evidente; otros, como el presidente, de forma más taimada, pero igualmente contundente». E incidió en que «todos responden con inoperancia y sectarismo».