La romería del Cristo de las Cadenas, el próximo domingo

G. D. -R. OVIEDO.

La romería de El Cristo de las Cadenas servirá, el próximo domingo, de epílogo, un año más, de las fiestas de San Mateo. A las 11.00 comenzará la romería y una hora después se celebrará la misa campera, que oficiará el párroco Julián Francisco Herrojo Rodríguez. El veleidoso tiempo de septiembre aconseja que la eucaristía se celebre bajo una carpa, donde tras el oficio religioso la Banda de Música Ciudad de Oviedo ofrecerá un breve concierto.

Eso es todo lo que queda de la que fue una de las romerías más importantes de la ciudad y, siempre, tradicional cierre de las fiestas de San Mateo. De aquella El Cristo era un caserío alargado y disperso a ambos lados de la carretera de Latores y coronado por la casona de los Saavedra, que fue prácticamente destruida en la guerra.

Los cronistas refieren que «había alegría de víspera para todos en la fiesta del sábado». Perdida la verbena, el domingo se sigue reservando para la misa mayor, «con gaita», y si el presupuesto lo permitía «la banda del Milán o de la Residencia». La comida campestre con bollo, tarteras con pitu de caleya seguía a los oficios. «A partir de las cinco el prado de la romería comenzaba a animarse, con los altavoces de 'El Topu'». En el bar, olor a sidra y gaseosas. «Quedaba», relata la cronista, «la odisea de volver a casa» desde lo que era más que el extrarradio. El último tranvía, tirado por mulas y sin raíles, tocaba la campanilla de salida a las once menos veinte. Y aún al día siguiente, se celebraba el «fiestín» para los niños.

Ahora, la despedida de San Mateo es más sencilla y El Cristo, apenas una calle. La Universidad, los Quintos y varios desarrollos se llevaron por delante el caserío y la fiesta.

 

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