'Imagina un bulevar' pide redistribuir el tráfico a la altura de Guillén Lafuerza

Los vecinos junto al puente de Ángel Cañedo que cruza la autopista. /
Los vecinos junto al puente de Ángel Cañedo que cruza la autopista.

Los vecinos creen que la medida reduciría el ruido y la contaminación, lo que repercutiría también favorablemente en la iglesia de Santullano

MARÍA LASTRA OVIEDO.

Decenas de personas visibilizaron ayer sobre el terreno la problemática real de la entrada a Oviedo por la 'Y'. Desde Santullano, y hasta el instituto Pérez de Ayala en Ventanielles, los vecinos conocieron los principales obstáculos con los que diseñar este acceso a la ciudad. En el paseo, en el que estuvieron acompañados por los concejales Gerardo Antuña y Roberto Sánchez Ramos, surgieron ideas y propuestas. Todos pudieron experimentar los niveles de ruido en primera persona, «cuestión que necesita una acción inmediata».

El taller colaborativo del viernes sirvió para poner en común ideas. El volumen de tráfico y la contaminación acústica son los dos aspectos fundamentales sobre los que trabajar. Ayer, después del recorrido por la zona, la tarde sirvió para concretar. «La gente tiene ganas de que se la escuche», asegura Belén González, presidenta de la asociación vecinal Nuevo Ventanielles. Y así lo demostraron. Las conclusiones no tardaron en llegar.

'Imagina un bulevar' pide la redistribución del tráfico. Su propósito es «intentar que el mínimo de coches posible llegue hasta la glorieta de la Cruz Roja». Para ello proponen desvíos alternativos a partir del barrio de Guillén Lafuerza. Ello conllevaría a su vez «la reducción del ruido y la contaminación». Además, esta medida repercutiría igualmente en San Julián de los Prados. Con ella disminuirían las vibraciones provocadas por la autopista «y el monumento se conservaría en mejor estado».

Otra de la propuestas de los ovetenses es la de eliminar las alturas y devolver los cruces, que hoy se elevan por encima de la autopista, a su nivel originario. Así una de las posibles opciones es la de desmontar el puente Ángel Cañedo. La alternativa es factible, según han adelantado los técnicos, pero las alturas no son igual de insalvables en otros casos. En el puente de la avenida de Atenas o de la carretera del Rubín habrá que barajar otras medidas. El objetivo de todo ello es el de «aprovechar espacios a los que hoy es difícil llegar y reducir la segregación de los barrios».

En la plataforma 'Imagina un bulevar' están convencidos de que «hay mucho terreno sobre el que actuar para poder hacer infinidad de cosas». Su deseo es que la vieja autopista se convierta en un bulevar, en el que no falten zonas verdes y de ocio, que repercuta en «mejor calidad para los vecinos». Creen que los talleres colaborativos «han sido un éxito». A partir de ahora, deberán recogerse propuestas y los técnicos valorarán las mejores. Después, el Ayuntamiento abrirá un plazo para que sean los propios ovetenses los que decidan a través de internet cuál es la mejor solución en un «proceso histórico», tal y como lo definió el alcalde.