El alcalde critica la exclusión de espacios para la Justicia, la Universidad y las ferias en El Cristo

El alcalde, en primera fila, con otros concejales de la Corporación, en la misa. /
El alcalde, en primera fila, con otros concejales de la Corporación, en la misa.

El Principado reprocha a Caunedo que primero dé el visto bueno a las propuestas y luego las cuestione, e insiste en que el debate está abierto

MARÍA LASTRA OVIEDO.

Las 2,35 hectáreas liberadas en El Cristo tras el traslado del hospital ocupan estos días el debate. La semana pasada el Gobierno autonómico esbozó el futuro diseño de este espacio llamado a tener «relevancia regional». Lo hizo con tres propuestas que no han terminado de convencer al alcalde de Oviedo, Agustín Iglesias Caunedo. Ayer expresó su descontento y tildó las alternativas planteadas de «insuficientes». Tres aspectos echa de menos el popular en los diseños: «La Justicia, la Universidad y las ferias y congresos condicionan el desarrollo de El Cristo». Lamentó, por tanto, que el proyecto «no responde» a tales cuestiones y dijo que «ha llegado el momento de poner soluciones encima de la mesa».

El regidor aseguró, tras asistir a la tradicional misa campera de El Cristo de las Cadenas, que con la reordenación del espacio ocupado por el antiguo HUCA «estamos diseñando el futuro de Oviedo». Pero antes de adoptar decisiones sobre el futuro urbanístico de El Cristo exigió respuestas al Principado. Los ovetenses, dijo, necesitan saber qué ocurrirá con la Universidad y el campus de Llamaquique, y también cuáles son los planes, «si existen», para el desarrollo de la 'Ciudad de la Justicia'.

Además, añadió que la plaza de toros es otro de los equipamientos para los que espera soluciones. «No podemos diseñar el futuro El Cristo y de Oviedo como ciudad de ferias y congresos cuando no sabemos cuál es el futuro», advirtió.

El Partido Popular remitió a Patrimonio un plan director para recuperar el edificio y convertirlo en un recinto polivalente y cubierto. Para ello, el Principado debe conceder los permisos necesarios al tratarse de un inmueble protegido. Iglesias Caunedo lamentó ayer la falta de decisiones «después de varios años» por parte del Gobierno regional sobre las posibles actuaciones y reclamó al presidente del Principado, Javier Fernández, que «sea ambicioso» y que antes de que finalice la legislatura el proyecto para la Justicia, la Universidad y la plaza de toros esté encima de la mesa.

Rápida respuesta

Las críticas del popular a las propuestas del Principado no tardaron en tener respuesta. La consejera de Fomento, Belén Fernández, le acusó de «decir una cosa y la contraria»: «No puede darnos su asentimiento antes de la presentación pública y después criticarlas», añadió. Además, sostuvo que la plaza de toros «está dentro del ámbito a ordenar» y que la Universidad «puede tener su espacio» en las tres propuestas. Para la socialista «nada de lo que dice el alcalde de Oviedo se sostiene», y en un proyecto como este «las instituciones deberían sumar y aportar, no cuestionar infundadamente».

Los ciudadanos participarán en distintas mesas de debate hasta finales de octubre. No será el único proceso en el que los ovetenses tendrán voz. Este fin de semana han participado en talleres colaborativos para esbozar una entrada de acceso a la ciudad por la autopista 'Y'. Para el regidor «se trata de una nueva forma de construir ciudad y de diseñar espacios públicos». Este proceso, continuó, «es un primer paso», que permitirá «construir un gran proyecto y un gran acceso a Oviedo, que es lo que necesitamos».

Cierre de San Mateo

El alcalde habló de todos estos temas en la romería del Cristo, celebración que cierra las fiestas de San Mateo. La eucaristía, oficiada por el vicario general, Jorge Juan Fernández Sangrador, contó con la actuación de la Banda de Gaitas 'Ciudad de Oviedo' y la Escola Cantorum del Arciprestazgo. A ella asistieron, como es tradición, las reinas y damas de los festejos y gran parte de la Corporación municipal.

Centenares de romeros acudieron a la misa, celebrada en una carpa, y accedieron después al santuario para tocar los pies de El Cristo de las Cadenas. La comida campestre ya no se celebra por la falta de espacio. En su origen, El Cristo era un caserío disperso a ambos lados de la carretera de Latores. La Universidad y varios desarrollos se lo llevaron por delante, pero la romería sigue viva.