La acusada de romper las piernas a su bebé de 16 meses reconoce haberlo lesionado

La acusada en los juzgados. /
La acusada en los juzgados.

Admite el delito, pero sin haber causado las lesiones a propósito, y acepta un año y nueve meses de prisión. No entrará en la cárcel

IDOYA REYOviedo

La joven de 22 años acusada de un delito de lesiones tras retorcer las piernas de su bebé de 16 meses hasta romperle las dos tibias reconoció ayer su culpabilidad, según informó el Ministerio Fiscal. Admitió, en un acto celebrado a puerta cerrada, ser la causante de las lesiones al menor, pero sin haberlo hecho a propósito, según explicó a la salida del juzgado su abogado, Juan Carlos Fernández González.

Al asumir la culpabilidad, el Ministerio Fiscal rebajó la pena solicitada inicialmente. «Ha aceptado las lesiones, pero con dolo eventual. Ha aceptado una pena de un año y nueve meses de prisión que va aparejada a la suspensión de condena con lo que evitaremos que entre en prisión», explicó el abogado.

Sobre la versión ofrecida por la acusada poco ha trascendido. «Dentro de esa casa estaban la madre y la menor, pero incluso los informes forenses admiten que no hay un mecanismo directo de causar las lesiones, sino un mecanismo indirecto de torsión, perfectamente compatible con el manejo de un niño para lavarlo o cambiarle los pañales», apuntó Fernández.

La pena de prisión lleva también aparejada una orden de alejamiento. Durante dos años y nueve meses, de los que ya ha cumplido un año y tres meses, la joven no podrá aproximarse a su hijo a menos de 500 metros. Pasado este tiempo la menor podrá solicitar la custodia. Desde que se descubrieran los hechos a comienzos de junio del pasado año, permanece tutelado por los Servicios Sociales del Principado. Vive acogido por una familia del Programa de Acogimiento de Familias Canguro de Cruz Roja Española.

El niño no dejaba de llorar

Fueron las empleadas de una guardería de la calle Víctor Sáez quienes advirtieron a la madre que su bebé no dejaba de llorar. Le recomendaron que lo llevara al médico, pero la joven se negaba, hasta que un domingo se acercó al centro de salud de La Lila. Nada más examinar al niño, el personal sanitario apreció que las heridas que presentaba eran incompatibles con caídas en un niño de su edad. Fue inmediatamente trasladado hasta el HUCA.

El menor presentaba fracturas en sus dos tibias y tuvo que ser hospitalizado. En la exploración, los médicos apreciaron también hematomas en ambos cartílagos de los pabellones auriculares, en el hombro, la espalda y la cara, todas ellas de naturaleza traumática. Aunque el fiscal señala que no está acreditado «quién fue el autor de estas lesiones ni la forma o circunstancias en que se produjeron».