Santa Bárbara realizará inversiones en Trubia para fabricar los blindados Ascod

La empresa detallará la cuantía y la carga de trabajo prevista para la fábrica de armas a lo largo de este mes

SUSANA NEIRA

La empresa Santa Bárbara Sistemas realizará inversiones en la fábrica de armas de Trubia para poder fabricar al menos los primeros 100 vehículos Ascod de los 589 contratados por el Gobierno británico a General Dynamics UK. A la espera de conocer más detalles de la aplicación de dicho contrato, que se concretará previsiblemente la próxima semana, responsables de la empresa asturiana están mirando ya ofertas para instalar maquinaria para la cadena de producción, según informaron fuentes de la planta asturiana.

La planta asturiana necesita afrontar estos cambios en un plazo de un año ya que, según las primeras fechas aportadas, es fundamental comenzar la producción a finales del próximo año y realizar las primeras entregas de las barcazas, que se finalizarán en Sevilla, en 2016. Las tropas británicas recibirán la primera fase de estos trabajos al año siguiente.

También queda por concretar la carga de trabajo que aportará este contrato a Trubia. En principio no será menor. Se trata de la mayor adjudicación del Gobierno británico en los últimos 30 años para Defensa y alcanza los 4.400 millones de euros. En su día, el consejero de Industria, Graciano Torre, cuantificó en dos millones de horas la carga de trabajo que asumirá Trubia solo con esa primera fase.

Aunque es clave, Santa Bárbara también espera hacerse con el del vehículo blindado 8x8, aún en fase de investigación. Las pruebas y la tramitación llevarán a que pasen dos años hasta que arranque dicha producción, a la que pujarán más empresas.

Mientras se consuman estas buenas noticias, la única fábrica de armas de Asturias tras el cierre de La Vega continúa con el Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que siguió al drástico recorte de plantilla aplicado en 2013 y que supuso la salida de 246 obreros de la fábrica. De ellos, 55 fueron despedidos. El colectivo ha recabado el apoyo del Parlamento asturiano y el Ayuntamiento para instar a Defensa y a la empresa a su readmisión.