Alumnos de Las Campas perderán su plaza tras su recolocación en otros colegios por la obra

La ampliación del colegio Juan Rodríguez Muñiz de Las Campas comenzó a principios de este mes. /
La ampliación del colegio Juan Rodríguez Muñiz de Las Campas comenzó a principios de este mes.

Educación se compromete a agilizar los traslados pero para regresar deberán solicitarlo de manera ordinaria

SUSANA NEIRA

Los alumnos del colegio Juan Rodríguez Muñiz de Las Campas que hayan solicitado el traslado por las obras de ampliación recibirán clase en otros centros públicos de Oviedo en enero, tras las vacaciones de Navidad. La Consejería de Educación se ha comprometido a agilizar dichas peticiones, aunque con condiciones. Ha pedido a las familias que presenten las solicitudes de traslado de forma individual a la Comisión de Escolarización y no en bloque -como cuando se registraron 69 peticiones-. Tampoco les garantizará la vuelta una vez desmontados los andamios.

Tras su matriculación en el nuevo colegio, si quieren retornar a Las Campas deberán volver a solicitarlo de forma ordinaria en marzo para entrar en el curso 2015-2016. Según informó a los padres en un escrito enviado después de una reunión el lunes a la que acudió la propia consejera, Ana González, «no es posible efectuar el traslado colectivo del alumnado», que ya «en ninguno de los de Oviedo se dispone de capacidad suficiente para su escolarización». También, al ser un cambio de centro voluntario, no ofrecerán servicio de transporte escolar pues en primera opción, Las Campas, cuentan con un centro educativo.

Dichas condiciones se han encontrado con críticas. «Son traslados convencionales y definitivos; es un exilio puro y duro», protestaron ayer familias de la plataforma Obras sin niños, que lamentan que ni siquiera se garantiza al completo que los hermanos se matriculen en el mismo centro.

El departamento regional les advirtió, además, que cambiar de colegio puede tener consecuencias negativas para sus hijos: «Desde una perspectiva pedagógica no parece lo más recomendable, puesto que rompe la constitución de los grupos educativos de cada centro». Enumeró como argumentos que puede afectar a «la socialización del alumnado y generar dificultades en la adaptación de nuevos compañeros, profesores, sistemas de trabajo y procedimiento de evaluación continua».

Las familias calculan que al menos una veintena de niños se marcharán de Las Campas. Según un primer tanteo, el colegio de San Claudio, Parque Infantil y La Ería se han perfilado como principales opciones. Una tramitación, su recolocación, que podría resolverse esta semana y que pondrá fin a una huelga sin acudir a clase iniciada a principios de la semana pasada. Después de que el día 4 los obreros de Oca Construcciones y Proyectos comenzaran el montaje de andamios, que ha continuado con el desmontaje del tejado.

Una altura más

La ampliación consistirá en la creación de cuatro nuevas aulas de Primaria dando una altura más al actual colegio, con 422 alumnos, en una de las zonas con mayor crecimiento de Oviedo. Para ello, el Principado licitó las obras en octubre y, a partir de ahí, se levantó la polémica.

Un grupo de padres considera que dichos trabajos pueden resultar peligrosos para los niños. Solicitó, por tanto, que la obra se posponga al próximo verano. Lo ha intentado enviando varias cartas a la consejería, recabando el apoyo del Ayuntamiento (de todos los grupos municipales, a excepción del PSOE), con la recogida de 1.081 firmas, con una manifestación de La Florida a las Campas y, desde hace unos días, con la ausencia a clase. Sostiene que nadie les ha garantizado al 100% la seguridad.

La consejería se ha mantenido firme en su propósito de tener lista la ampliación para septiembre. Considera que no hay peligro y para ello ha adoptado medidas adicionales, como comenzar a trabajar hasta las clases (a partir del mediodía y hasta bien entrada la noche, lo que motivó quejas de algunos vecinos de la zona por ruidos) y colocará barracones para dar clase cuando las obras molesten.

La ampliación ha creado divisiones incluso en el propio centro, entre unos padres y otros, y la dirección, que apoya los trabajos. De hecho, para evitar crispaciones, según explicaron miembros de la plataforma, el claustro ha decidido que este año la función de Navidad se celebrarán por primera vez a puerta cerrada, sin permitir el acceso a las familias.