Pollitos en el colegio Baudilio Arce

Alumnos del centro depositando los huevos en la incubadora ante la presencia de la consejera y la conceja de Educación, ayer. /
Alumnos del centro depositando los huevos en la incubadora ante la presencia de la consejera y la conceja de Educación, ayer.

Alumnos de sexto cuidarán 51 huevos de pita pinta asturiana en una incubadora

S. RODRÍGUEZ NORIEGAOVIEDO

Los alumnos de sexto de Primaria del colegio Baudilio Arce serán durante los próximos veintiún días los responsables de 51 huevos de pita pinta asturiana. La Asociación para la Recuperación de la Pita Pinta Asturiana (ARPA) dejó una incubadora en el centro para que los potenciales embriones de pollo puedan desarrollarse. Emilio Martínez, presidente de ARPA, destacó la oportunidad que tienen los escolares con este proyecto porque «no todos tienen tanta facilidad para ver cómo se forma el pollito dentro del huevo», señaló. Gracias a la colaboración de la Fundación Caja Rural, además de la incubadora, los alumnos del Baudilio Arce podrán seguir el proceso de desarrollo del embrión mediante un ovoscopio con el que comprobarán día a día el crecimiento del pollo. «El interés de la Fundación es el de dar a conocer la raza autóctona de la pita pinta asturiana y la sensibilización, concienciación y participación con el medioambiente», apuntó el responsable de la Fundación Caja Rural, Javier Nievas.

Por su parte, la consejera de Agroganadería y Recursos Autóctonos, María Jesús Álvarez, resaltó la función de los alumnos en el proceso: «Vais a vivir una experiencia con un ser vivo y eso requiere cariño y responsabilidad. Vais a ser como la gallina clueca que los va a cuidar».

Cuidados

Responsables de ARPA ayudarán a los escolares ante cualquier duda con la incubadora. Uno de los veterinarios de la asociación y vicepresidente de la misma, Ramón Díaz, explicó las condiciones que debe tener la incubadora para que nazcan los pollitos: «La temperatura idónea son 37,7 grados y una humedad del 50%. Las gallinas cuando incuban se levantan a comer y beber por lo que si una vez al día, el huevo baja un poco de esa temperatura no pasa nada. Nunca debe bajar de quince grados».

Cuando los polluelos rompan la cáscara, a través de una bombilla de 30 o 40 vatios, «se les dará calor para que puedan de alejarse o acerarse a ella según necesiten más o menos calor», señaló Ramón. Esta etapa dura en torno a tres semanas, el tiempo que tardan en cambiar el plumón. Cuando los pollitos estén en condiciones, los alumnos los podrán llevar a casa quienes quieran y los que no, se hará cargo la asociación. Los responsables del proyecto quieren ampliarlo a más centros de la región mediante tres incubadoras y dar a conocer la raza de pita pinta.

 

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