«Caunedo no tiene la conciencia tranquila con trabajadores de Trubia»

«Caunedo no tiene la conciencia tranquila con trabajadores de Trubia»

La concejal de Foro ha asegurado hoy que el alcalde de Oviedo«pone el grito en el cielo» ante la posibilidad de que las máquinas de la Fábrica de Armas se trasladen a Gijón

EFEOviedo

La concejal de Foro ha asegurado hoy que el alcalde de Oviedo, Agustín Iglesias Caunedo, "pone el grito en el cielo" ante la posibilidad de que las máquinas de la Fábrica de Armas se trasladen a Gijón "porque no tiene la conciencia tranquila por su actuación con los trabajadores".

García-Pumarino ha ofrecido hoy su versión sobre la polémica generada en torno al intento de cesión de 81 máquinas antiguas de las fábricas de armas de La Vega y Trubia a la Escuela Politécnica de Gijón y la reacción del alcalde enviando una carta al rector, Vicente Gotor quejándose por este hecho.

"Caunedo pone el grito en el cielo por las máquinas de la Fábrica de Armas porque no tiene la conciencia tranquila por su actuación con los trabajadores", recalca la portavoz de Foro.

Indica que los responsables del Ayuntamiento ya sabían "desde hace meses y ahora trata de crear una polémica localista para sacarlo de contexto y lavarse la imagen de cara a las elecciones del próximo mayo".

A su juicio, "el origen de todo este problema viene porque el alcalde no ejerció su presunto liderazgo en el PP cuando se cerró el recinto de la Vega y 55 trabajadores se fueron a la calle".

"Caunedo sabe que no actuó bien, que antepuso los intereses del partido a la defensa de los intereses de los ovetenses ya que no quería importunar al gobierno de Rajoy", subraya.

Sobre la marcha de la fábrica de armas del centro de la ciudad, asegura que "hasta el momento su única acción pública y conocida en La Vega fue imponer una Noche Blanca que ha pasado a formar parte ya de la historia negra del desmantelamiento industrial de Oviedo", lo demás, asevera, "ha sido sumisión ante el Ministerio de Defensa y el Gobierno central".

Por eso, considera que "es un ejercicio de cinismo político cargar ahora contra la Universidad cuando desde el equipo de gobierno municipal no hubo ni una mala palabra ni una buena acción a favor de los despedidos y en contra del cierre".