«Esta calle me vio nacer como pintor»

El pintor Juan Falcón se siente muy unido a la calle González del Valle. /
El pintor Juan Falcón se siente muy unido a la calle González del Valle.

Para el pintor, el arte es un modo de vida y por ende ese sitio predilecto de su Oviedo está inevitablemente unido a su obra

En pleno centro de la ciudad, ajena al trasiego de la calle comercial por excelencia de Oviedo, aunque muy cerca de esa calle Uría, existe una vía peatonal flanqueada por altos árboles y donde no es raro cruzarse con algún pavo real circulando impasible a la presencia de peatones. «Es como una calle perdida», describe el pintor Juan Falcón. Es ese tramo superior de González del Valle el rincón que Falcón elige como su lugar preferido de la ciudad.

Para el pintor, el arte es un modo de vida y por ende ese sitio predilecto de su Oviedo está inevitablemente unido a su obra. «Esta calle me vio nacer como pintor», cuenta sonriente porque el destino le llevara a esa calle acogedora que tanto le gusta. Sus padres eran asiduos del bar La Cooperativa y de vez en cuando Falcón les acompañaba en sus ratos de desconexión y tertulia hostelera. Así, «sin previo aviso», surgió la posibilidad de exponer algunas de sus primeras obras en el local.

«Colgué un cuadro para probar si se vendía. Luego colgué otro y como funcionaba, al año decidimos organizar una exposición», cuenta el artista. Fue en 2007, fue su primera muestra. «Desde entonces vengo todas las semanas por esta calle y cada año organizo una muestra en La Cooperativa». Falcón se corta el pelo en la misma calle y muchas veces visita la sala Borrón, para ver algunas de sus exposiciones. Al menos una vez a la semana, el pintor recorre esa calle que parece fuera de lugar. «Nuestro grupo de artistas también se reúne en La Cooperativa algunas veces para charlar sobre los encuentros que organiza EL COMERCIO», revela.

Pero dejando el vinculo personal a un lado, a Falcón también le gusta el espacio por «su riqueza visual, los colores de los pavos y las pequeñas tiendas bajo la parte porticada de uno de los edificios».

No tuvo muchas dudas a la hora de elegir su rincón de Oviedo. Solo tuvo en su mente un competidor: su estudio de pintura en la parte trasera de Falcón Espacio Creativo. «El estudio de la calle San Melchor es el lugar donde más horas paso cada día», explica. Hace casi dos años que abrió el espacio junto con su hermana Lucía y entre ambos preparan una exposición sobre Van Gogh como fiesta de aniversario.

En estos dos años, Falcón, joven risueño y tímido, ha madurado como artista. Antes había decidido trasladarse a la zona rural, a Bimenes, para establecer su taller de pintura. Allí alcanzaba límites de concentración elevadísimos. «La producción artística era brutal», recuerda. Pero esa decisión de trasladarse a Oviedo sostiene que ha enriquecido su trabajo. «Antes era más instintivo y ahora me he convertido en un pintor mucho más reflexivo. Me concentro más en los colores», expresa.

Las ideas para sus obras le surjen en la urbe muy fácilmente y se concentra más en trabajar la plasticidad del color. «He madurado como pintor y he enriquecido mi pintura», afirma. En parte, porque también ha conocido y se ha relacionado con otros artistas. Con poetas como Pelayo Fueyo, el escultor Kiko Urrusti o el ilustrador Alfonso Zapico.

Lo cierto es que Falcón Espacio Creativo se ha hecho un hueco. «Cuesta mucho, tienes que ir paso a paso, día a día», reconoce. Pero para él, el hecho de levantarse cada día y sentarse frente al caballete es un logro. «Un día frente al caballete es un día ganado», resume; es un día en que de sus pinceles saldrá una nueva obra que, puede, pronto colgará de esas mismas paredes que le vieron nacer como pintor.