La rehabilitación del conjunto de Olloniego costará diez millones de euros

El antiguo cauce del río quedaría recreado con cantos rodados para completar un conjunto y un entorno rehabilitado. /
El antiguo cauce del río quedaría recreado con cantos rodados para completar un conjunto y un entorno rehabilitado.

El plan especial prevé recuperar el monumento y su entorno en una década y abre la puerta a usos hoteleros

ANA SALAS

Un conjunto monumental rehabilitado y destinado, en parte, a usos culturales y hoteleros, abrigado por un parque urbano comarcal con un espacio destinado a actividades deportivas y aparcamientos es la propuesta que recoge el Plan Especial de Protección y Conservación del Conjunto Histórico de Olloniego. En manos del Ayuntamiento, necesita informes de los distintos organismos implicados, aparte del visto bueno municipal y del de Cultura para echar a andar. Para transformar este abandonado monumento con una inversión de diez millones de euros a ejecutar a lo largo de una década.

UN POCO DE HISTORIA

Referencia histórica. La primera referencia data de 1145, cuando Alfonso VII donó al monasterio de San Pelayo una tercera parte y las otras dos a la Catedral y al convento de Santa María de La Vega. La construcción del puente se atribuye al periodo romano algo que, sin embargo, no está claro. El resto de edificaciones, son posteriores. La última, el palacio de los Quirós, del siglo XVI.

Desde 1945. El Ayuntamiento trató de hacerse con la propiedad. Después de que ser reconocido BIC, en 1991, el gobierno local inició un proceso de expropiación que concluyó en 2012.

Los justiprecios. Los dueños pedían 6,6 millones de euros y el Consistorio no estaba dispuesto a pagar más de medio millón. La primera tasación estableció el justiprecio en 7,2 millones de euros. Se recurrió y acabó cancelándose. En 2008 hubo uno nuevo de 4,6 millones.

Las estrecheces económicas por las que pasa la administración local no permitirían, en principio, el desembolso de la cuantía íntegra. A plazos parece más asumible. Aún así el Consistorio aún tiene que aprobar el texto que afecta a 53.154 metros cuadrados de los que casi 30.000 serían para espacios libres pensados para uso deportivo y esparcimiento de los vecinos, con sendas y huertos incluidos.

Lo más sensible, sin embargo, está a un lado de esta gran parcela ubicada entre cruces de caminos (era puerta de entrada a Oviedo desde el sur además de paso en el Camino de Santiago) y ríos. Su proximidad al Nalón es, precisamente, el motivo de la existencia de este conjunto histórico, cuya importancia crece en la época medieval cuando se establece, precisamente, el cobro por cruzar el río a través del puente. Funcionaba como una especie de aduana para quien llegaba al área central asturiana. La internacionalización de las rutas peregrinas le confieren aún más relevancia a esta construcción que inicialmente dependía del castillo de Tudela.

No todo lo que hoy se mantiene, más o menos, en pie pertenece, sin embargo, a la misma época. La primera referencia sobre el conjunto palaciego y el puente es de 1145. Sobre el paso, el autor del plan especial, el arquitecto José Ramón Fernández Molina, quiere ser prudente y aunque reconoce que la bibliografía asturiana apunta a su origen romano, «salvo que alguna investigación resuelva el enigma», no le atribuye una cronología anterior al siglo XII. Más antigua es la iglesia románica incluida su ábside semicircular en el cementerio de la localidad. La torre de Olloniego se dice del siglo XIV aunque podría ser anterior, apunta Molina. Más tardío es el palacio de los Quirós, del siglo XVI y ampliado después uniéndolo con la torre primitiva con una capilla que completa la residencia para conformar lo que hoy se conoce.

Sobre todos ellos el plan propone una actuación en función del deterioro que presentan, unido a estudios arqueológicos que contribuyan a completar la historia de este conjunto histórico declarado Bien de Interés Cultural en 1991 y propiedad del Ayuntamiento después de un largo periodo de expropiación.

Sugiere el plan especial convertir el tramo de carretera que discurre junto al conjunto en una vía con velocidad reducida con un pavimento acorde y un alumbrado propio de un lugar monumental que pretende ser atractivo turístico. También, cambiar el área deportiva actual trasladando el campo de fútbol y levantar un nuevo edificio de planta baja y una piscina; habilitar varias zonas de aparcamientos, sendas peatonales y huertos ecológicos en alquiler junto al nuevo equipamiento. Este gran parque contribuiría a conservar el conjunto histórico. Para él se prevén usos culturales y museísticos. Al menos un 25% debe destinarse a este fin, contempla el documento. Y deben ser compatibles con el aprovechamiento lucrativo traducido en un restaurante o un hotel. Pretende armonizar un gran espacio libre como «contenedor envolvente del conjunto histórico» y su propuesta es realizarlo por fases en función de la urgencia de la recuperación de cada elemento.

Por partes

Lo primero sería el conjunto edificado del palacio y la torre y los caminos peatonales. Después, el huerto y un aparcamiento con 25 plazas. El futuro parque comarcal con su puente medieval y un nuevo trazado del Camino de Santiago sería lo siguiente. La apertura de una nueva calle y otro aparcamiento mayor llegaría después con un edificio de vestuarios para la zona deportiva. Más adelante, movería la pista polideportiva cubierta y construiría una piscina al aire libre. Y así continuaría hasta completar el programa en una década sobre terrenos con un cierto riesgo de inundación.

El texto encargado por el Ayuntamiento es el comienzo de una nueva etapa para el conjunto y una localidad que espera desde hace décadas la atención de las administraciones. Su aspecto es mejorable aunque poco tiene que ver con el de hace apenas tres años cuando una especie de bosque crecía en su interior. Abandonado por sus propietarios, la ocupación en la última guerra civil no le benefició y su deterioro fue incrementándose. La administración y la propiedad llevaban años enfrascados en los tribunales cuando llegó la declaración del conjunto como BIC. Era 1991 y aún faltaba más de una década para que los tribunales fijaran el precio que debía pagarse por la expropiación del complejo histórico. 4,2 millones de euros desembolsó el Ayuntamiento, y sus políticos empezaron a pensar a qué dedicarlo sin realizar una gran inversión. Aprobó un plan de medio millón de euros sin quitar el ojo a unos cálculos anteriores que cifraba en 7 millones de euros la inversión requerida para devolver el lustre a las construcciones medievales, ya pensando en la posibilidad de que albergara un hotel. La nueva propuesta suma tres millones más a un plan ambicioso que quiere conceder a Olloniego la importancia que tuvo cuando era lugar de paso obligado y allí había que pagar para continuar.