Condenan a una mujer por denunciar a su pareja cuando ya había fallecido

La magistrada del Juzgado de lo Penal 3 le impone una multa de 2.520 euros por un delito de denuncia falsa

I. R.

El 23 de septiembre de 2013, la ahora condenada se presentó en dependencias del Cuerpo Nacional de Policía y denunció a su expareja. Le acusó de que el día anterior se le había acercado a cinco metros, incumpliendo la orden de alejamiento que tenia vigencia hasta 2014, y la había insultado. La mujer, sin embargo, sabía que su excompañero sentimental había fallecido recientemente; «era conocedora de la falsedad de tal imputación», según falla la magistrada del Juzgado de lo Penal número 3. La condena, por ello, al pago de una multa de 14 meses con cuota de 6 euros (2.520 euros en global aproximadamente) por un delito de denuncia falsa.

Al juicio, celebrado el pasado 29 de abril, no se presentó. Se celebró sin su presencia. El Ministerio Fiscal mantuvo su petición, la misma de la condena; mientras que el letrado de la defensa pidió la absolución.

Si a la vista oral no acudió, en comisaría, según recoge la sentencia, fue «tajante». Expresó «sin reserva alguna que se encontró de forma casual con su excompañero en la calle Rosales y «al verla, volvió sobre sus pasos, caminando hacia ella y al encontrarse a una distancia de unos cinco metros le gritó: 'puta, zorra'...».

El agente de la Policía Nacional que tomó declaración a la mujer le insistió sobre si estaba segura acerca de «la identidad» de la persona a la que denunciaba. Ella se ratificó en lo dicho: «Cómo no iba a conocer a la persona con la que había convivido», mantuvo. No tuvo dudas, señala la sentencia, a pesar de que era «sabedora del luctuoso acontecimiento».

Sin embargo, la versión de la defensa fue otra muy diferente. Argumentó que cuando sucedieron los hechos, la mujer se asustó y confundió al hombre. Vio a un amigo de su expareja acompañado por otro chico y se confundió. Observó «que se daban la vuelta y comenzaban a insultarla, echó a correr, llamó a Cruz Roja y se resguardó en un bar», apuntó el abogado. Incidió en que era víctima de malos tratos. El fallecido había sido condenado por un delito continuado de malos tratos y había quebrantado la orden de alejamiento que pesaba sobre él en varias ocasiones. Una de ellas lo hizo con violencia por lo que fue arrestado, según explicó el agente de la Policía Local encargado del seguimiento del caso.

Era una mujer asustada, destacó el letrado en la vista oral. «Que una mujer víctima de malos tratos vea a alguien, se asuste y salga corriendo no es tan raro. ¿Qué hay de delito en ello cuando además el hombre había quebrantado al menos en tres ocasiones la orden de alejamiento?», cuestionó el letrado.

Contra la sentencia cabe recurso de apelación.