Los despedidos de Coca-Cola respaldan el plante municipal a la marca

Una protesta de los trabajadores de Asturbega. /
Una protesta de los trabajadores de Asturbega.

Los 27 trabajadores afectados por el ERE han firmado una carta en la que agradecen al Ayuntamiento su apoyo ante su situación

MIGUEL FORASCEPI

Los trabajadores de la embotelladora de Coca-Cola de Asturbega, filial de Coca Cola Iberian Partners, afectados por el ERE de la fábrica de Colloto hicieron público ayer un comunicado en el que exponen su sorpresa ante la aparición de cartas de trabajadores en contra del boicot municipal a la marca de bebida en las fiestas de San Mateo. Los despedidos afirman que la carta fue redactada «por la propia empresa», al menos, en parte. Solo así entienden que rechacen medidas de presión contra una firma que se niega a cumplir la sentencia del Supremo que obliga a Coca-Cola a readmitir a los trabajadores despedidos. En el escrito, señalan a los que fueron sus compañeros en la embotelladora, que ellos «siguen trabajando allí, que la empresa los está utilizando de una manera que deja mucho que desear».

Los despedidos dan las gracias al Ayuntamiento de Oviedo por cesar su relación con la marca y rechazar los 40.000 euros que ofrecía la firma de refrescos para patrocinar los eventos de las próximas fiestas de San Mateo. «Somos de la opinión del Ayuntamiento», se reafirman, «de una manera coherente le han puesto freno al todo vale» comentan en su escrito.

Los exempleados de Asturbegavuelven a criticar la actuación de la empresa ante la anulación del expediente de regulación de empleo, primero, por la Audiencia Nacional y por el Tribunal Supremo, en segunda instancia. El fallo ordenaba a Coca-cola Iberian Partners a la readmisión de los trabajadores en las mismas condiciones laborales anteriores a sus despidos, algo que no ha realizado por el momento.

Muchos trabajadores, que también están dentro del ERE, han sido desplazados a otras factorías de la firma de otras comunidades autónomas. Según los autores de la carta, la empresa «retuerce la ley y hace lo que le da la gana, mandándonos a trabajar a otra planta, en otra región, pese a lo dictado por la justicia».