Los sindicatos llaman a los 350 trabajadores de Trubia a secundar hoy la huelga

Una protesta anterior en la fábrica de Trubia. /
Una protesta anterior en la fábrica de Trubia.

El comité lamenta que «la dirección no ha dado muestras de alcanzar ningún tipo de acuerdo para reabrir la mesa de negociación»

SUSANA NEIRA

La ruptura de las negociaciones entre la dirección de Santa Bárbara y los sindicatos de la fábrica de armas de Trubia desembocará hoy en el primer paro parcial de cuatro horas, al que están llamados los cerca de 350 obreros de la planta. Mañana se celebrará la segunda jornada de huelga durante cuatro horas, extendiéndose el calendario a los días 30 de septiembre y 1, 7, 8, 14, 15 y 21 de octubre si ambas partes no pactan antes.

El comité de empresa mantiene esta medida de presión ya que «la dirección de la multinacional no ha dado muestras de querer alcanzar ningún tipo de acuerdo que permita la reapertura de una mesa de negociación», explicó ayer en un comunicado. Lo hace después de cerrar sin avances la última reunión del pasado 17 de septiembre en el Servicio Asturiano Extrajudicial de Conflictos (SASEC); en la que, por cierto, la plataforma de 55 despedidos acudió a protestar contra los sindicatos -que consideran que no les defienden como deberían- y contra la dirección.

Hoy, está prevista una asamblea dentro de los muros de la fábrica para abordar la situación, con la negativa de la empresa a reincorporar a esos 55 despedidos como uno de los principales escollos. En principio, los sindicatos no han anunciado para este primer paro ningún acto fuera de la factoría, aunque se barajan otras actuaciones a partir de la próxima semana.

El conflicto social se deriva del cierre y traslado de la fábrica de La Vega a Trubia en octubre de 2012 y, solo seis meses después, la apertura de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que dejó a casi la mitad de los 640 empleados en la calle, muchos a través de prejubilaciones y bajas incentivadas, pero otros 55 mediante despidos forzosos. La empresa lo justificó en la caída de las ventas por la crisis.

Desde entonces, y con un ERTE también en fase de ejecución, las diferencias han ido a más. La tensión crece y el pasado 7 de septiembre los sindicatos convocaron once jornadas de huelga, paralizadas un día antes de la primera ante la voluntad de Santa Bárbara de crear una mesa de negociación. En esa difícil reunión de dos horas, los responsables de la empresa querían hablar solo de cómo organizar un primer encuentro a principios de octubre para la creación de una bolsa de empleo, y la parte social más información sobre la carga de trabajo.

También reclamó el compromiso de una recolocación directa de los despedidos, pero la empresa solo asume la creación de una bolsa de empleo con relevistas en plantilla, algunos que hayan finalizado su contrato, y trabajadores que hayan prestado con anterioridad sus servicios en la fábrica. Sin embargo, aquí matiza que solo volverían a engrosar la plantilla aquellos que respondan a los perfiles necesarios para afrontar la carga de trabajo de los nuevos contratos, entre ellos de la construcción de las barcazas para el nuevo blindado para el Ejército británico. «Su única estrategia es la dilación del tiempo», lamentaron a la salida los sindicatos.