El Ayuntamiento de Oviedo reinicia el proceso para transformar la 'Y' en un bulevar

La reunión, ayer, del colectivo Imagina un Bulevar con el alcalde y otros miembros del gobierno. /
La reunión, ayer, del colectivo Imagina un Bulevar con el alcalde y otros miembros del gobierno.

Acepta realizar talleres, redactar un nuevo pliego de condiciones y convocar un referéndum para elegir el proyecto a ejecutar

ANA SALAS

El Ayuntamiento empieza desde cero el diseño de un bulevar para transformar la 'Y'. No sirve de nada de lo realizado: ni el proyecto seleccionado tras una votación celebrada a principios de mayo en la que participaron 951 personas, ni ninguno de los ofertados por los aspirantes a un concurso de ideas convocado por el anterior equipo de gobierno sin el apoyo de la plataforma Imagina un Bulevar. Los miembros de este colectivo se salieron del proceso de participación ciudadana que ellos mismos habían impulsado al considerar que el gobierno local lo había desacreditado, aparte de «manipulado» con intereses electoralistas.

El mismo mes de aquella especie de referéndum con escaso éxito (la condición para que fuera vinculante era lograr 5.000 votos), los ovetenses eligieron gobernantes. Uno de los que llegó al gobierno, Ignacio Fernández del Páramo, actual concejal de Urbanismo, era miembro de la plataforma. El edil recibió ayer a sus antiguos compañeros de reivindicación en una situación bien distinta a la última vez que todos acudieron al Ayuntamiento a pedirle al PP que convirtiera la 'Y' en una calle más.

Fernández del Páramo estuvo acompañado por el alcalde, Wenceslao López, la vicealcaldesa, Ana Taboada, la portavoz socialista Ana Rivas y su homóloga de IU, Cristina Pontón. Aceptaron la propuesta que presentaron los miembros de Imagina un Bulevar, «esta vez sin líneas rojas impuestas unilateralmente por el gobierno municipal», subrayó Antonio Abúlez. Pasa por iniciar un nuevo proceso de participación ciudadana con el objetivo de que antes de que acabe el mandato, «el proyecto de conversión de la autopista en un bulevar esté redactado, aprobado y comprometido, sin posibilidad de marcha atrás, y que su financiación esté garantizada».

Comenzará, como lo hizo el anterior, con jornadas y talleres en los que «profundizaremos» sobre el trabajo realizado, apunta Abúlez resaltando que tres años de esfuerzo no ha sido perder el tiempo. Trabajarán pensando en que el bulevar es «una nueva manera de hacer ciudad», apostando por un modelo de movilidad «alternativo al actual» que prime el peatón al coche. Quieren una solución «funcional y simple», lejos de «estructuras costosas que ponen en peligro la iglesia de Santullano», que integre los terrenos de la fábrica de armas de La Vega. Su titularidad, del Estado, «no puede admitirse como coartada para impedir» que el Ayuntamiento reordene esa «pieza clave de la trama urbana» de la ciudad, apuntan.

El colectivo no olvida que lo que pretende cambiar tiene una «dimensión metropolitana» y exige «superar localismos», por lo que el Consistorio deberá negociar el Principado y «otros ayuntamientos». También tendrá que «coordinarse» con otras administraciones cuando revise el plan de Movilidad, algo que Imagina un Bulevar propone hacer de forma paralela a este proceso de participación ciudadana. Un plan que conectará esta nueva zona con el resto de la ciudad.

Vinculante

Lo extraído de estos talleres serán la base para redactar el pliego de condiciones que regirá el concurso del proyecto. Un jurado «multidisciplinar» elegirá tres propuestas. Con ellas, el Ayuntamiento convocará un referéndum «riguroso» porque el ganador «serán vinculante» para el equipo de gobierno que tratará de buscar el encaje legal, ya que la obligación es convocar un concurso público para la adjudicación.

La plataforma presentó ayer un documento en el que recoge lo anterior e, incluso, propone solicitar fondos de la Unión Europea para poder financiar la transformación de esta entrada y salida de la capital.

El concejal de Urbanismo avanzó que la intención del equipo de gobierno es poner en marcha el proceso el próximo año, y tenerlo en cuenta para la elaboración de los presupuestos de 2016. Advirtió, sin embargo, que este tipo de iniciativas son «lentas», y puso como ejemplo que desde que se comunique al Estado la realización de un referéndum hasta que la apruebe pueden pasar «dos años». Aun así, Fernández del Páramo valoró de forma positiva la propuesta de sus antiguos compañeros considerando que puede servir como «puntal» para otros cambios en la ciudad.