El gobierno desmantela la cocina de Gabino de Lorenzo

Gabino de Lorenzo. /
Gabino de Lorenzo.

Busca destinos para los equipos de hostelería que el regidor popular usaba para cocinar para sus invitados en el propio Ayuntamiento

G. D. -R.

Cuenta un trabajador de la Delegación del Gobierno, que exige mantener su anonimato, que con Gabino de Lorenzo en la 'casa', las dependencias «huelen a comida». El exalcade no ha perdido la afición a los fogones ni a agasajar invitados. La misma que le llevó a montar unas cocinas, una en la planta baja y otra junto al despacho de Alcaldía (un pequeño office) en el propio Ayuntamiento, que ahora el nuevo equipo de gobierno ha desmontado y trasladado al almacén para ganar despachos. Mientras, el Ayuntamiento busca el mejor uso para las neveras, fogones, planchas y horno que se fue comprando el exalcalde de manera «irregular», según puso en negro sobre blanco la Intervención municipal.

La existencia de estas cocinas o la afición de Gabino de Lorenzo a cocinar y servir comidas en el propio Salón de Plenos a invitados, cargos de su partido, artistas o empresarios -comidas, seguidas siempre de una larga sobremesa- está lejos de ser un secreto. Hace casi una década que Ana Rivas, entonces concejala socialista en la oposición, localizó las facturas de compra de parte de los equipos y preguntó, sin obtener respuesta, por ello.

La mayor parte se adquirieron a un distribuidor de hostelería en 2005. La compra y montaje se hizo sin informe de necesidad ni expediente alguno y se disimuló el importe total, 31.000 euros, en tres pagos distintos. Parte de los equipos se instalaron junto a Alcaldía -entre otros, varios para calentar comida- y otros en la planta baja.

Por el camino, sin que nadie lo pidiera o autorizara, apareció un armario bodega de 1.000 euros, un extractor de humos de 2.000 o una cortadora de fiambres de 823 euros, entre otras piezas. Todo comprado de forma irregular, todo ello maquinaria profesional de hostelería y todo ello público, patrimonio del Ayuntamiento. ¿Qué hacer? El nuevo equipo de gobierno ha empezado por desmantelar la cocina y trasladar las piezas al almacén. «Salvo una nevera que hemos llevado a la Casa de la Mujer», explica la concejala de Atención a las Personas, Marisa Ponga. Para el resto, en buen uso, «miraremos si puede necesitarlo algún servicio, de no ser así, lo donaremos a una oenegé».

El espacio ganado servirá para un despacho de bodas para que los ediles no tengan que casar a las parejas en sus propios grupos municipales y se aprovechará el traslado de Protocolo a la oficina de Prensa. Protocolo, en el arranque de la calle del Peso, se trasladará la oficina de Transparencia, «en cuanto mejoremos la accesibilidad», explicó la vicealcaldesa y delegada en la materia, Ana Taboada. Siempre será más transparente que el humo de cocina.

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