Toño Velasco regala retratos a su público

Toño Velasco, ayer en la plaza de la Catedral. /
Toño Velasco, ayer en la plaza de la Catedral.

El artista dibujó ayer a quien se acercó al Proyecto Alcayata en una intervención «única en España»

ANA SALAS

Toño Velasco ató ayer un hilo de la alcayata colgada frente al Museo de Bellas Artes en la calle de La Rúa y lo dejó seguir hasta la fuente de la plaza de la Catedral, donde se sentó. Con aquel «cable» quería indicar el camino de una especie de cola que concluía en el artista retratando a cada persona que ayer se acercó a ver su intervención en Alcayata Project.

Antes de comenzar, no escondía su nerviosismo ante una iniciativa «única en España y que creo que no se ha hecho nunca en el mundo». Estaba dispuesto a pasar allí «toda la noche» hasta finalizar su labor que, en realidad, era un homenaje al público «en general, al que va a las exposiciones, al que asiste al teatro o a los conciertos», agradeció.

Medio minuto tardó Velasco en retratar a cada uno con un único trazo, «sin levantar el rotulador». Sin mesa, a veces de pie y a veces sentado, no dejó de dibujar hasta concluir su misión: que todos se llevaran ayer un retrato firmado por el ovetense. Acostumbrado a pintar algo en directo, no se había enfrentado a algo «tan bestial nunca. Requiere mucha concentración». La tuvo, y su público se quedó satisfecho y más que agradecido por poder llevarse una obra de arte a casa. Más si cabe porque se trataba de un regalo. De un «súper reto» que Velasco compartió con quienes habitualmente asisten los jueves a las intervenciones de Alcayata Project y para la que ha tenido que esperar un año hasta que ha llegado su turno.