Santa Bárbara Sistemas redujo sus pérdidas un 80%, hasta los 18 millones de euros

La entrada principal de la fábrica de armas de Trubia. /
La entrada principal de la fábrica de armas de Trubia.

El Ministerio de Defensa, su principal cliente, supuso un 26% de las ventas, doce puntos menos que el año anterior

SUSANA NEIRA

La fábrica de armas de Trubia vivió un 2013 negro en lo laboral y lo económico. Lastrada por las pérdidas y la falta de pedidos, Santa Bárbara Sistemas optó por reducir su estructura y gastos. Anunció en febrero de ese año un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), que abocó a la salida de 690 obreros de la compañía. En Trubia, única factoría que queda en Asturias tras el cierre de La Vega, se marcharon 246 personas, 55 de manera forzosa y aún pendientes de un recurso presentado en el Tribunal Supremo que fuerce su readmisión. A la par, ejecutó un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que afecta a otras 375 personas y que continúa en vigor.

La drástica decisión supuso también un gasto importante para la compañía y lastró sus cuentas. En 2013, Santa Bárbara perdió 88 millones de euros, de los que 54 correspondieron al abono de las indemnizaciones. Con esas cifras, el año pasado no parece tan malo al descender las pérdidas un 80%. Pero los números no dan lugar al optimismo: en 2014 la empresa perdió otros 18 millones de euros. 106 millones de euros en pérdidas en dos anualidades son números que dejarían a pocas empresas en pie.

En tres años y medio, según las previsiones, la compañía rentabilizará el gasto por las compensaciones al personal tras el proceso de reestructuración. Al finalizar 2014 tenía 1.088 personas en plantilla, más de la mitad obreros y subalternos. Casi 500 menos que el mismo periodo del año anterior y tras las salidas por el ERE. En 2013 salieron 59,5 millones de euros en sueldos y salarios y esos 54 millones de euros en indemnizaciones. En 2014, el gasto en este concepto se rebajó a 774. 000 euros. y las nóminas, a 46 millones. Aflojar la plantilla, contando también el descenso del abono a la Seguridad social, le ha supuesto pagar 16,2 millones de euros menos al año en personal.

La memoria no va más allá para especificar, en cambio, la estructura de dichos gastos, frecuentes en otras cuentas. Un detalle que el auditor no pasa de largo. «La memoria de las cuentas anuales no incluye información sobre sueldos y otras remuneraciones de cualquier clase devengados durante el ejercicio terminado en 31 de diciembre de 2014 por los administradores de la sociedad ni por el personal de alta dirección del grupo», refleja en su informe.

Compensar en grupo

Las cuentas de Santa Bárbara, si se toman como grupo y donde se incluye la sociedad participada alemana, reciben mejor saldo. Frente a las pérdidas españolas, las otras registran unos beneficios de 16,8 millones de euros. Compensadas, se rebajan hasta los 1,6 millones de euros las pérdidas. En términos mundiales, la sociedad cuenta con un capital de 20 millones de euros y los administradores de General Dynamics Corporation muestran «unos beneficios consolidados de 2.533 millones de dólares».

Cartera de pedidos

Santa Bárbara ha perdido también tamaño físico desde la compra de las fábricas estatales al Ministerio de Defensa en 2001. En 2012 revaluó su estrategia y su posicionamiento en el mercado. Ese año cerró La Vega y previamente se había deshecho de Palencia. En el siguiente ejercicio, aprobó el citado plan de reestructuración que incluía el cierre de La Coruña y la reducción de la plantilla, que finalizó en el primer trimestre del año pasado.

Ajustes, en parte, obligados porque su principal cliente, el Ministerio de Defensa, ha perdido aún más peso en su facturación. El año pasado copó el 26% de las ventas, doce puntos por debajo de lo que vendió el año anterior.

Según la memoria, la cartera de pedidos de Santa Bárbara -tras cerrar el grupo con unas ventas de 228 millones de euros- ascendía a 1.868 millones de euros, rebajada por los recortes del Estado anunciados durante 2015. Destaca los programas del Ajax (antes denominado SV), entonces en fase de fabricación de prototipos. El Ministerio de Defensa del Reino Unido le encargó la producción a General Dynamics UK de 589 blindados, que reportarán una carga de trabajo importante en las plantas españolas. En concreto, Trubia fabricará las barcazas. También continúa pendiente el programa del vehículo de combate para infantería Pizarro para el Ejercito español, aunque el Gobierno estatal ha rebajado el volumen del contrato. Durante este año, además, Santa Bárbara recibía el encargo de fabricar los prototipos del vehículo para las tropas españolas 8x8, que realizarán en colaboración con otras compañías. Se abre así una puerta para una posible adjudicación que aportará más carga de trabajo y mejorará los números tras el cierre de los programas del Obús y el misil Spike.