A Eloy no le tocaba trabajar

Eloy Palacio./
Eloy Palacio.

El bombero fallecido, de 54 años, disfrutaba ayer de su día de descanso y fue llamado para reforzar el servicio ante la magnitud del incendio

E. C.

A Eloy Palacio no le tocaba trabajar ayer. Estaba en su día de descanso. Pero la magnitud del incendio que poco a poco consumía un edificio en pleno de Oviedo hizo necesaria la llegada de refuerzos. Él era parte del equipo de bomberos de la capital asturiana y acudió, con profesionalidad, a respaldar a sus compañeros. La mala suerte quiso que mientras se encontraba con un compañero regando la parte superior del inmueble desde la cesta de la autoescala, el tejado se hundiera llevándose consigo toda la estructura interior, y arrastrando a ambos hombres. Eloy se llevó la peor parte. Era de Pola de Siero, tenía 54 años y era padre de dos hijos.

Su compañero, Juan Carlos Fernández 'Cundi' pudo ser rescatado con vida y está fuera de peligro. Magullado, con una pierna rota, ha tenido mejor suerte. Otra cuestión son las heridas psicológicas. Él y sus compañeros de Oviedo lloran la muerte de Eloy.

El Ayuntamiento de Oviedo ha expresado sus condolencias con un crespón negro en sus cuentas oficiales de redes sociales. También el Principado ha expresado su solidaridad a la familia de la víctima y su profunda consternación por el suceso.