La cultura gitana se da a conocer

Lorena Ramírez, Belén Vargas, Mikel Salguera, Eleazar Jiménez, Georgeta Radú y Eleazar Romero, a las puertas de la fundación. . /
Lorena Ramírez, Belén Vargas, Mikel Salguera, Eleazar Jiménez, Georgeta Radú y Eleazar Romero, a las puertas de la fundación. .

El año pasado, ayudó a más de 600 personas en la búsqueda de empleo y orientó a escolares para que no abandonaran el colegio

ROSALÍA AGUDÍN

Alrededor de una hoguera artificial y de las fotos sobre las actividades que realizaron en 2015, la Fundación Secretariado Gitano (FSG) desarrolló ayer su tercera jornada de puertas abiertas, con el objetivo de darse a conocer. A lo largo de la mañana hubo actividades dirigidas a los adultos y los voluntarios explicaron cómo conocieron esta organización y qué papel juega en su día a día. Una de las personas que más atención captó por parte del público fue Amanda Vanesa Montoya, que comentó que su primer contacto con la fundación fue en el Día del Poblado Gitano de hace muchos años. Después de esa primera toma de contacto, se acercó hasta su sede, al lado de la calle General Elorza, y observó todos los programas que se organizan para ayudar a este colectivo. A partir de este momento, Montoya formó parte de la plantilla de colaboradores y gracias a este proyecto hoy en día ha encontrado trabajo. Sin embargo, uno de los momentos más complicados que le ha tocado vivir fue cuando dio un taller sobre racismo en un instituto de la ciudad. Después de explicar este tema, preguntó a los alumnos qué opinión tenían sobre los gitanos y le sorprendieron «los comentarios negativos» que vertieron hacia este grupo. Pero tras esta situación, que le angustió, todos los momentos vividos han sido felices.

Ya por la tarde, el protagonismo recayó en los más pequeños de la casa, ya que los críos elaboraron un libro gigante y jugaron a una oca intercultural.

Para la coordinadora en Oviedo de la fundación , Eva Rodríguez, la jornada de puertas abiertas es para «dar visibilidad» tanto al colectivo como a sus proyectos. En concreto, el año pasado ayudaron a 666 personas para que se formasen y buscasen empleo. «Estos datos son superiores a los de 2014», relató. Asimismo, explicó que otro de los proyectos fue orientar a los alumnos de Sexto de Primaria y de Primero de la ESO para que no abandonen los estudios y finalicen la educación obligatoria. «En estas charlas se invitan a personas gitanas que se han formado» y tienen un título universitario o un ciclo formativo y así «nuestro mensaje llega mejor», relató.

Otra de las actividades, puesta en marcha hace unos meses, fue un plan con mujeres: ellas sufren una doble discriminación por ser «gitanas» y mujeres, manifestó Rodríguez. Además, en estas charlas se explica qué es la igualdad y cómo se puede llevar a cabo. Todo ello no se podría realizar sin la colaboración de los voluntarios, que a lo largo de 2015 alcanzaron las 23 personas y gracias a ellos se pudo desarrollar una programación sobre alfabetización de adultos.