IU sondea una posible candidatura a la Alcaldía de Oviedo de Gaspar Llamazares en 2019

Sánchez Ramos sostiene una cartel electoral de Gaspar Llamazares en un acto de campaña de 2011. /
Sánchez Ramos sostiene una cartel electoral de Gaspar Llamazares en un acto de campaña de 2011.

Encuesta a ciudadanos para saber si prefieren una lista conjunta con Podemos o que ambas fuerzas concurran por separado en las urnas

Roberto Sánchez Ramos dejará la actividad política al término de este mandato. La cara más conocida de IU y sus alrededores cerrará un ciclo continuo de 28 años como concejal en el Ayuntamiento después de tocar, por primera vez, responsabilidades de gobierno al frente de las concejalías de Cultura, Festejos y desde la presidencia de la Fundación Municipal de Cultura. El adiós no por anunciado deja un problema para la formación: se queda sin un candidato electoral al que los resultados avalan cada cuatro años. La organización que dirige Alejandro Suárez está sondeando estos días qué tal caería el excoordinador general de IU y actual diputado en la Junta General del Principado, Gaspar Llamazares, como candidato a la Alcaldía en 2019.

IU de Oviedo ha contratado a la empresa demoscópica Sigma Dos para hacer un muestreo telefónico entre los ovetenses. En la encuesta, cuya contestación requiere casi veinte minutos, se pregunta sobre la posibilidad de que Llamazares encabece la candidatura de IU en las próximas elecciones locales, pero no solo eso. Los encuestadores también preguntan cuál debe ser la orientación política de la formación: si debe buscar entendimientos y políticas comunes con el PSOE o si debe aproximarse a Podemos.

La cuestión está directamente relacionada con otra parte del sondeo en la que se pregunta a los encuestados si IU de Oviedo debería acudir a la próxima convocatoria electoral en solitario o casi o formando parte de una lista única con el entorno de Podemos. Casi nada, teniendo en cuenta los encuentros y desencuentros en el seno de la izquierda transformadora en Oviedo en la última década. Hace ahora justo diez años que el sector mayoritario en IU de Asturias decidió hacerse con el control de la organización en Oviedo y arrebatársela al PCA. Eran tiempos confusos para la coalición que pagaba electoralmente el acercamiento o el seguidismo a Zapatero. En Asturias, Francisco de Asís contra de Jesús Iglesias; en España, Llamazares contra Paco Frutos.

Del conflicto salieron despedidos, a semanas, de las elecciones los que habían sido concejales de la formación en los ocho años anteriores: Roberto Sánchez Ramos y Celso Miranda. En días, montaron un partido alternativo (Asciz) y, a la hora de contar los votos, dejaron por primera vez a IU fuera del Ayuntamiento. Alejandro Suárez se quedó sin acta de concejal, pero la división solo permitió a Asciz conservar una, la de Sánchez Ramos.

Cuatro años después, con el apoyo de Emilio Huerta y esas cosas que tanto gustan en la izquierda, manifiestos y firmas de notables, Suárez tejió la vuelta de 'Rivi' a la órbita de IU, con la creación de una candidatura llamada 'Oviedo por la Izquierda'. Sánchez Ramos cambió de caballo, la lista obtuvo tres concejales, entre ellos el propio Alejandro Suárez, y dejó fuera esta vez a Asciz.

Fueron años felices para ellos. Gabino de Lorenzo dijo adiós a la mayoría absoluta y después al Ayuntamiento. Suárez se permitió pactar dos presupuestos municipales con el PP de Caunedo, pero se fraguaban problemas. La crisis impulsó a un profesor de políticas y tertuliano a contracorriente a crear un movimiento nuevo. Podemos empezó a comerse el suelo electoral de IU cuando este apenas comenzaba a recuperarse. En ese escenario, los afines al PCA volvieron a dividirse. Paco de Asís lideró a un sector de vuelta a IU; otros se arrimaron a los primeros círculos morados. Volvieron a encontrarse después de las elecciones de 2015, pero en el Gobierno municipal.

Una excepción

Los resultados de 2015 fueron excepcionales. IU pudo retener tres concejales, pero perdió uno de cada cuatro votos, de 13.394 a 9.974 papeletas. Somos duplicó su resultado. Pasó, además, algo inédito. Hasta ahora, 'Rivi' siempre había mejorado los resultados del candidato regional en Oviedo. Después de pactar los presupuestos con el PP dos veces, Llamazares, de vuelta a sus cuarteles de invierno como candidato a la Junta, le sacó más de 1.000 votos de ventaja.

La situación fue tan extraña que hasta se barajó un cambio de cromos: 'Rivi' al Congreso para sustituir a Llamazares, que luego el primero descartó. Ahora la situación podría ser la contraria, con Llamazares por Sánchez Ramos.