«No se puede sustituir la palabra autónomo por emprendedor»

Marcos Óscar Martínez, en su despacho. /
Marcos Óscar Martínez, en su despacho.

Marcos Óscar Martínez Presidente del Colegio de Graduados Sociales de Asturias

JUAN CARLOS ABAD

Marcos Óscar Martínez Álvarez (Oviedo, 1981) es, desde el pasado 25 de mayo, el nuevo presidente del Colegio Oficial de Graduados Sociales de Asturias al suceder en el cargo a Francisco Antonio Martos. Martínez será la cabeza visible de un colegio que agrupa a más de 600 profesionales, en un momento crucial de revolución tecnológica y sus implicaciones en el trabajo.

¿Cómo afronta el nuevo cargo al frente del Colegio de Graduados Sociales de Asturias?

Con la ilusión de buscar mayor unión al colectivo y, de cara a la sociedad, dar a conocer la profesión de graduado social, que ya tiene más de 50 años de historia. Somos los expertos mejor preparados en relaciones laborales, recursos humanos, empleo, prestaciones sociales y representación jurídica laboral, y los trabajadores y empresarios tienen que ser conscientes de la importancia de nuestras competencias.

¿Cuál sería una de sus prioridades a pocos días de asumir el cargo?

Unos de las prioridades a nivel nacional es que nos reconozcan el derecho a estar integrados en el turno de oficio en asuntos laborales. En Asturias, la prioridad es la formación. Contamos con profesionales con veteranía y experiencia para formar en asesoría laboral y fiscal o para ayudar a a emprendedores, por ejemplo. Tenemos que tratar de ser el referente.

¿Qué otras iniciativas pueden mejorar el día a día de los trabajadores y las empresas?

La mediación laboral es un campo en el que los graduados sociales tenemos sobrada experiencia, tanto formativa, puesto que hace años ya se formaban compañeros en mediación, como práctica. Otra iniciativa sería poner en marcha un Instituto de Mediación como ya han hecho otros colegios profesionales en sus competencias.

¿Qué desafíos afronta su profesión y el colegio en esta nueva etapa?

Comunicar mejor nuestras competencias. No puede haber un solo asturiano trabajador o empresario que no conozca que el graduado social es una guía y un salvavidas en el entramado y complejo mundo de las relaciones laborales.

El nuevo paradigma que se abre en las relaciones laborales con la revolución tecnológica les va a hacer imprescindibles.

Por supuesto. Tenemos que preparar a los compañeros y sus clientes para afrontar con garantías la nueva revolución industrial 4.0 que se sufrirá en un futuro corto. Otro asunto es que hay que fomentar nuestro servicio de orientación laboral. Lo pusimos en marcha a finales de 2016, es gratuito y está destinado a gente con menos recursos. En él hacemos consultas laborales, o sobre prestaciones, derecho del trabajo, despidos... Funciona bien y de hecho hay conversaciones avanzadas para llevarlo también a Gijón y en un futuro a Avilés.

¿Cuál es el panorama que se presenta ahora que parece que lo más duro de la crisis ha pasado?

Es más complejo que antiguamente. Han surgido diferentes conflictividades. Por ejemplo, pese a que en la incorporación de la mujer al se ha avanzado mucho, todavía queda por hacer. Hay diferencias salariales y situaciones de discriminación en determinados puestos que resolver. Y en otros aspectos, las futuras relaciones laborales se van a basar en un nuevo concepto que yo bautizo como el trabajo colaborativo, que se traduce en la interacción del hombre con una máquina cada vez mas autónoma y, sobre todo, con el mundo de la robótica. Surgirán preguntas que tendremos que resolver.

¿Se ha precarizado el empleo tradicional? ¿Hacia qué modelo de empleo vamos?

Yo represento un colectivo, y todas las opiniones son mías propias, y no representan el sentir del resto de graduados sociales de Asturias, que pueden pensar de forma diferente. Para mí, la reforma laboral ha supuesto un paso atrás en los derechos de los trabajadores y no ha arreglado la recuperación de las empresas en su conjunto. El trabajador ha perdido calidad de vida y la economía familiar se ha resentido. Si se hubiera bajado la presión fiscal de las empresas para premiar el ahorro empresarial y se hubiera redirigido la inversión premiando la productividad estaríamos en otro panorama.

¿Hemos tomado el camino hacia el autoempleo?

De alguna manera, con un marketing psicológico, se ha vendido la figura del emprendedor como sustituto del trabajador asalariado. Y eso no es exactamente así. No podemos sustituir la palabra autónomo por emprendedor, ni podemos vender que los polígonos industriales de toda la vida, con naves y oficinas vacías, son semilleros de empresas.

¿Qué propone?

- Haría una reflexión. Analizaría el mercado asturiano en función a lo que producimos y qué se puede vender fuera o dentro de Asturias, y una vez hecho el análisis miraría hacia la formación profesional y la Universidad de Oviedo, para ver qué profesionales encajan en esos sectores. Este tipo de emprendimiento puede darse en cualquier sector.

Abundando en la revolución tecnológica, la crisis, el cambio en las relaciones laborales... ¿qué papel aguarda a los sindicatos a partir de ahora?

Cuando los graduados sociales teníamos más presencia en los sindicatos y los departamentos de recursos humanos, el mundo de las relaciones laborales en Asturias estaba mejor asesorado. Entiendo que los sindicatos han pasado por una etapa dura. Actualmente, los dos principales de Asturias, UGT y CCOO, han afrontado una reestructuración y han salido elegidos dos secretarios generales jóvenes que estoy seguro que llevarán al sindicato a donde tiene que estar. En la crítica constructiva en las empresas para mejorar. Además, ambos son graduados sociales de formación, aunque no ejerzan como tales, así que tendré que ir a verles y decirles que el colegio somos una gran familia y que pueden colegiarse como no ejercientes.

¿Qué función desempeña el colegio de cara a las administraciones públicas?

Los colegios profesionales tendrían que participar más en la vida del Principado. Tenemos un conocimiento analítico real de lo que pasa en la sociedad, qué se está haciendo bien o mal, y cómo mejorarlo. Asturias es una comunidad que tiene todo lo necesario para ser una de las mejores de España y ser muy competitiva en el marco europeo, y los profesionales de los colegios tienen que ser un referente.

¿Qué opina de los planes de empleo locales?

Las políticas locales de empleo deberían dirigirse hacía las empresas que estén dentro del municipio, bien para ayudar a la contratación a aquellas que tengan carga de trabajo pero poca capacidad económica para contratar, bien para contratación de empresas de reciente creación o incentivando acciones para que generen carga de trabajo y que les lleve a contratar.

 

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