El acusado de abusar de siete niñas no acude al juicio y está en paradero desconocido

El acusado de abusar de siete niñas no acude al juicio y está en paradero desconocido

Dictan orden de busca y captura e ingreso en prisión para el hombre de 49 años, que realizó «tocamientos» a las menores en la zona infantil de una sidrería

CECILIA PÉREZOVIEDO.

Orden de busca y captura e ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza una vez sea localizado. Es la medida que solicitó ayer la Fiscalía del Principado de Asturias contra el hombre de 49 años acusado de abusar sexualmente de siete niñas, de entre 8 y 13 años, en la zona infantil de una sidrería del barrio de Teatinos. El procesado no se presentó al juicio que se iba a celebrar en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial. El Ministerio Público pide para él una pena de 21 años de prisión por siete delitos de abuso sexual a menores de 16 años.

Su abogada, Gary García Fonseca, le esperaba ayer en los pasillos de los juzgados. La vista oral estaba prevista para las diez de la mañana. «Nunca sospeché que no se fuera a presentar al juicio porque estuve hablando con él para prepararlo», explicó a este diario. La letrada aseguró que mantuvo contacto con su defendido durante toda la semana. La última vez que habló con él fue este mismo lunes por la mañana. «Le dije que me llamara por la tarde pero no lo hizo. No pude contactar con él ni para preparar la defensa», lamentó. De hecho, explicó que cuando se hizo cargo de su defensa ya tuvo problemas para dar con él porque el hombre maneja «distintos teléfonos».

Su abogada desconoce el paradero de su cliente, ni si se ha ido de la región. De nacionalidad española, tiene vínculos con Cantabria.

Quienes sí se presentaron a la vista, que finalmente quedó aplazada, fueron las menores presuntamente agredidas. Una a una fueron llegando a la primera planta de las salas de vista de la Audiencia Provincial acompañadas de sus padres. No se han presentado como acusación particular, de momento. Las menores fueron trasladadas al interior de la sala como medida preventiva para impedir que se cruzaran con su presunto agresor.

A los juzgados también llegó el propietario de la sidrería, ubicada en la calle Puerto de Tarna, donde sucedieron los hechos. Pero nadie paso por la sala a declarar ante la incomparecencia del acusado.

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado le buscaban al cierre de esta edición. Sobre él pesa una orden de ingreso en prisión.

Casado y con un hijo

El acusado está casado y tiene un hijo que, cuando sucedieron los hechos a principios de 2018, contaba con tres años. Según la Fiscalía, el hombre era un asiduo cliente del establecimiento hostelero donde presuntamente cometió los abusos. De hecho, trabajaba como camarero en un local cercano. Con la excusa de acompañar a su hijo bajaba a la zona infantil de la sidrería, que contaba con una piscina de bolas y un tobogán.

Siempre según el relato del Ministerio Público, el procesado se aprovechaba de lo apartado que estaba el lugar, al que acudían «varias niñas», para acercarse a ellas. Con la excusa de querer jugar al escondite, sometió a siete menores, de entre 8 y 13 años, a «diversos tocamientos». Además de la pena de prisión, la acusación pública le pide diez años de libertad vigilada así como la prohibición de acercarse a sus víctimas durante cinco años.