Adiós a 'Pochina', la perra más anciana de La Bolgachina

'Pochina' en una de sus últimas imágenes. / EVA RODRÍGUEZ
'Pochina' en una de sus últimas imágenes. / EVA RODRÍGUEZ

Falleció a los 19 años tras pasar «toda su vida» en las instalaciones del Albergue Municipal de Animales

CECILIA PÉREZOVIEDO.

La llamaban 'Pochina', diminutivo de 'Pochi'. Era la perra con más edad que residía en el Albergue Municipal de Animales. Falleció a los 19 años el pasado 10 de julio. Lo hizo tras pasar toda su vida en las instalaciones de La Bolgachina.

Allí llegó cuando tan solo era un cachorro. Fue la única que sobrevivió de su camada. En un tiempo donde el sacrificio de animales en las instalaciones de la perrera estaba más que extendido. «Tuvo suerte y no fue sacrificada, se encariñaron con ella», explicó Eva Rodríguez, coordinadora de adopciones del Albergue de Animales.

'Pochina' fue creciendo en las instalaciones de La Bolgachina, se convirtió en su mascota e hizo de la perrera su casa. La conocía tan bien que aún quedándose ciega y sorda, por la edad, era capaz de recorrer la distancia desde donde dormía hasta las oficinas de las instalaciones sin ningún problema y «varias veces al día», explicaron desde la perrera. «Se orientaba perfectamente pero fuera de ahí no hubiese sido capaz de adaptarse».

Por eso, los nuevos gestores del Albergue de Animales no la incluyeran en el plan de adopciones. «Haberla adoptado hubiera sido peor porque ella por sus condiciones no se hubiera adaptado a otro hogar. La perrera se convirtió en su casa», incidió Eva Rodríguez.

'Pochi' era una hembra de pastor catalán. De tamaño mediano y con una salud de hierro. «Si tú no decías que era sorda y ciega nadie se daba cuenta». Con 17 años, una edad muy avanzada para un perro de estas características, sufrió una operación de útero. «Superó la anestesia como una campeona».

Su buen tono físico, a excepción de su ceguera y sordera, le permitió vivir dos años más. «Este tipo de perros suele vivir una media de entre 10 y 12 años». Falleció como consecuencia de la edad pero sus cuidadores pueden asegurar con rotundidad que «fue fuerte hasta el final».

'Pochi' era toda una institución en la perrera. Todos la conocían, de hecho en las jornadas de puertas abiertas que celebra el Albergue Municipal de Animales, muchos eran los interesados en pasearla por el recinto.

Menos suerte

Quien no ha tenido tanta suerte en su vida perruna es 'Abel'. Este mestizo de pastor alemán fue rescatado el pasado 7 de julio tras un muro de ladrillo en una de las naves abandonadas de Almacenes Industriales, en el barrio de Ciudad Naranco. Los vecinos alertaron a la Policía Local tras escuchar sus quejidos. Los agentes lo hallaron en un estado lamentable, con una herida profunda y sangrante en el hocico y otra en una pata también estaba hambriento, sediento y abandonado. A su dueño, la Fiscalía del Principado de Asturias le imputa un delito de maltrato animal.

Tras ser trasladado al Albergue de Animales y curado de las heridas, 'Abel' busca familia para comenzar otra nueva vida.

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