El alcalde exige a TUA y a los trabajadores que «se sienten a negociar» para frenar la huelga

La primera jornada de huelga se celebró el martes. / A. PIÑA
La primera jornada de huelga se celebró el martes. / A. PIÑA

La empresa afirma que su voluntad siempre ha sido alcanzar un acuerdo y que ambas partes están a la espera de una reunión para retomar los contactos

J. C. A. / A. A. OVIEDO.

«Espero que la de ayer (el martes) haya sido la primera y la última jornada de huelga», afirmó ayer el alcalde, Wenceslao López, antes de «exigir» a los trabajadores de la concesionaria de autobús urbano y a la empresa, TUA, «que se sienten a negociar». Lo hizo un día después de que el Pleno municipal aprobase por unanimidad una moción en el mismo sentido, instando a ambas partes a que reanuden los contactos abortados la semana pasada y que concluyeron abocando al paro, que tiene visos de reproducirse los próximos 13, 27 y 28 de diciembre y del 2 al 4 de enero.

«Lo que procede es que se restablezca una buena relación entre empresa y trabajadores», reiteró el regidor, que afirmó que la responsabilidad laboral le corresponde a la empresa, y al Ayuntamiento «velar porque haya un servicio público de calidad y sin interrupciones».

En cuanto a las reivindicaciones de los conductores, el alcalde restó importancia al conflicto surgido por la implantación de etilómetros en los coches. «Es un asunto menor, hay otros de más envergadura a nivel laboral: los descansos», recordó López en alusión a lo que los trabajadores siempre han defendido como motivo principal de la protesta y los paros.

En cuanto al 'alcolock', que inutiliza los autobuses si el conductor sobrepasa el 0,15 mg/l al someterse a la prueba de alcoholemia, el alcalde advirtió de «que no se ha explicado bien» la posición de la plantilla. «Lo que los trabajadores están planteando es que haya un protocolo» que garantice los derechos de los trabajadores y la seguridad en el trabajo. «Lo que se plantea es que no puede instalarse cualquier instrumento porque sí, sino que ese instrumento debe tener una normativa que garantice su uso», explicó.

El viernes pasado, la empresa y el comité de empresa, tras cinco horas de infructuosa negociación en el Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos, no llegaron a una solución. Desde la parte social creen que la empresa colocó «líneas rojas» inasumibles para ellos en relación al cumplimiento de los descansos diarios. Fuentes de TUA explicaron ayer que la empresa «siempre ha estado dispuesta a negociar y siempre lo estará» y que, tras la primera jornada de huelga, «las dos partes están a la espera de la convocatoria del SASEC para mantener otra reunión».

 

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