Una aldea astur dentro de Trascorrales

Eulalia Nacimiento y Roberto Sánchez Ramos contemplan, rodeados de una multitud, la novedad de este año, el nacimiento costumbrista asturiano. / FOTOS ÁLEX PIÑA
Eulalia Nacimiento y Roberto Sánchez Ramos contemplan, rodeados de una multitud, la novedad de este año, el nacimiento costumbrista asturiano. / FOTOS ÁLEX PIÑA

El belén 'patrio' ambientado en el siglo XIX es la gran novedad de la exposición | Casi cuatrocientas figuras componen la «espectacular» muestra, con tres nacimientos distintos, de la Asociación Belenista

ALBERTO ARCE OVIEDO.

Antes de que llegase el mediodía de ayer, hora de la inauguración oficial, ya hubo quien decidió montar guardia a las puertas de la plaza de Trascorrales para no perder ni un detalle de la gran novedad de este año en la muestra de belenes: el nacimiento asturiano ambientado en una aldea del siglo XIX construido por la Asociación Belenista de Oviedo con motivo del tricentenario de Covadonga.

El griterío de gaitas y tambores que llegaba desde las calles cercanas sirvió de aviso, y los madrugadores tuvieron que deshacer el camino andado y echar la vista a la plaza de la Catedral, donde a ritmo de villancicos y otras piezas folclóricas tradicionales desfilaba al encuentro de los nacimientos -y de los niños que no dudaron en reclamar sus caramelos- la comitiva de su majestad el Príncipe Abdeladid, debidamente acompañado por la banda de gaitas Xácara.

A recibirle asistieron centenares de ovetenses, que aguardaron con impaciencia el momento en que el emisario de Oriente realizó los honores y abrió las puertas del lugar para dejar al descubierto el trabajo del colectivo de artesanos. Una estancia que hizo las delicias de los presentes con sus tres belenes de gran formato, casi cuatrocientas figuras repartidas entre 124 metros cuadrados. No obstante, el protagonista de la jornada fue el novedoso nacimiento costumbrista, que se sumó a los dos bíblicos más tradicionales.

La escena, recreada en un pueblo del interior de finales del siglo XIX, muestra todo el folclore patrio. Un llagar de sidra tradicional, un hórreo, un chigre, a varios vecinos reunidos en la plaza, al madreñero, a la Virgen de Covadonga e, incluso, al icónico 'Mateín' ovetense. Ha sido «la sorpresa», expuso la presidenta de los belenistas, Eulalia Nacimiento.

«Es espectular»

Los piropos a las creaciones se sucedieron en esta primera cita con el público. «Cada año se superan; esto es espectacular», afirmó, sorprendido, Rafael Regueiro, que siempre visita Trascorrales con su familia. Le secundó su hijo, Anxo Regueiro, al explicar que aunque lo más «importante» sea la llegada de los Reyes Magos, la muestra belenista es «una pasada».

Por su parte, Celestino Cuervo, uno de los artesanos belenistas más experimentados, no quiso dejar ningún cabo suelto, y desgranó a todos cuantos pudo los entresijos de sus creaciones. Así, uno de los belenes bíblicos, 'La adoración de los Reyes Magos', relató, «tiene un sistema de luces que simula todas las fases del día y modula el juego de perspectivas con tiras de led».

El concejal de Cultura, Roberto Sánchez Ramos, que representó al gobierno local junto al concejal socialista Diego Valiño, explicó que durante los tres últimos años un total de 259.700 personas visitaron los nacimientos de Trascorrales, tras su traslado desde la plaza de la Catedral.«Es una de las actividades más visitadas del municipio», clamó.

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